El oro registró su mayor avance en dos semanas y media el viernes, en medio de débiles volúmenes negociados tras Navidad, impulsado por una cobertura de posiciones cortas luego de conocerse que el Banco Central de China consideraba aliviar los requisitos de liquidez de los bancos del país.

El oro al contado llegó a ganar 2.1%, a un máximo de sesión de 1,199 dólares la onza. Las ganancias se moderaron levemente después de que los precios del petróleo pasaron a operar con pérdidas y luego de que el dólar subiera contra una canasta de monedas.

Los precios del oro fueron impulsados durante el día por informes de prensa de que China, el mayor consumidor mundial del metal precioso, consideraba un cambio en la política para revitalizar la economía al permitirle a los bancos tener más dinero disponible para préstamos e inversiones.

La posibilidad de obtener préstamos con mayor facilidad en China, el máximo consumidor mundial de muchas materias primas, llevó a los inversionistas a cubrir sus apuestas bajistas contra el oro.

El oro subió 1.9%, a 1,195.11 dólares la onza, en camino a su mayor ganancia diaria desde el 9 de diciembre.

El metal terminó la semana casi estable, con una pérdida de sólo 1 dólar, y terminará el año con un leve declive.

Una desaceleración del crecimiento en China ha debilitado la demanda física por muchas materias primas, incluyendo los metales.

Los futuros del oro para entrega en febrero avanzaron 1.9%, a 1,195.30 dólares la onza.

La liquidez se mantuvo escasa debido a que mercados clave como Australia, Hong Kong, Singapur y Gran Bretaña permanecieron cerrados.

Pese al avance del viernes, el sentimiento de los inversionistas hacia el metal no mejoraría en los primeros meses del 2015, ya que los mercados esperan que la economía de Estados Unidos muestre continuas señales de fortaleza, lo que llevará a la Reserva Federal a comenzar a subir las tasas de interés.

Mayores tasas de interés pesan sobre el oro, que no entrega intereses.