Los inversionistas seguirán atentos la próxima semana al presidente estadounidense, Donald Trump, y sus planes de reactivación, de cara a unos datos del empleo de Estados Unidos y de la inflación en la zona euro que reafirmarían la percepción de una economía global en movimiento.

La Bolsa de Nueva York retomó las alzas, ya que Trump presentó un proyecto de presupuesto federal austero que hizo pasar a un segundo plano las dudas sobre su futuro en la Casa Blanca por los polémicos lazos con Rusia. Pero el optimismo podría revertirse de nuevo.

"Este mercado tuvo una fortaleza tremenda por la idea de que la nueva administración podrá impulsar una plataforma pro-negocios", dijo Rick Meckler, de LibertyView Capital Management en Nueva Jersey. "En la medida que pierde credibilidad política, el mercado tiene problemas para sostener las ganancias".

Según sondeos de Reuters, los indicadores entrantes serían favorables, con un total de 185,000 nóminas no agrícolas creadas en Estados Unidos en mayo y una lectura tenue de la inflación de la zona euro para el mes pasado que justificaría la actual postura expansiva del Banco Central Europeo (BCE).

Los operadores buscarán señales de la continuidad de este enfoque en un discurso que tiene programado para el lunes el presidente del BCE, Mario Draghi, por más que ese día las plazas financieras de Estados Unidos y Gran Bretaña permanecerán cerradas por festivos.

La perspectiva para la política monetaria de la Reserva Federal estadounidense también se mantiene sin grandes cambios, incluso, crecieron las especulaciones de que el organismo dirigido por Janet Yellen podría moderar el ajuste luego del tono cauto de las minutas de su último encuentro.

Los precios del petróleo volvieron al tablero de los operadores luego del derrumbe de 5% que sufrieron esta semana por la decepción sobre la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que se abstuvo de aplicar restricciones adicionales al bombeo en su último encuentro.

China sigue con su rebalanceo hacia un menor ritmo de crecimiento, un proceso que este mes llevó las acciones del país a sus mínimos desde octubre. La fortaleza financiera china se erosionará en los próximos años a medida que el crecimiento se ralentice, dijo la agencia Moody's.

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