Tal y como lo comentamos en este mismo espacio, los mercados estuvieron expectantes, a lo largo de la semana, a los datos de generación de empleo del sector privado ADP y el de la nómina no agrícola en Estados Unidos, el pasado viernes, y tras su publicación, queda claro que se le ha dado luz verde a la Fed para poder incrementar su tasa de referencia por primera vez desde el 2006, tan pronto como el próximo 16 de diciembre

Y es que el Departamento del Trabajo informó que durante el mes de noviembre se crearon 211,000 nuevas plazas contra las 200,000 que esperaba el consenso del mercado, mientras que al mismo tiempo revisaba al alza su reporte de octubre, al ubicarlo en 298,000 nuevos empleos generados. Así, ubicó la tasa de desempleo en 5.0 %, en línea con lo estimado.

A consecuencia de lo anterior, los funcionarios de la Fed asignan 74% de probabilidades de incrementar su tasa de referencia en la próxima reunión del Comité de Mercados Abiertos, a lo que se suman las declaraciones que hiciera su presidenta, a lo largo de la semana, en las que manda señales claras de su intención de tomar la decisión ya.

El otro evento que generaba gran expectativa en los mercados era la última reunión del año del Banco Central Europeo, ya que Mario Draghi, su presidente, había estado haciendo declaraciones en el sentido de que haría, una vez más, todo lo que fuera necesario para reactivar la alicaída economía europea, lo que provoco especulaciones en el sentido de que el BCE recortaría aun más su tasa de referencia que ya estaba en terreno negativo, ampliaría el portafolio de instrumentos a adquirir en su programa de relajación cuantitativa y que incluso no sólo extendería el plazo del programa de compras de activos hasta el 2017, sino que también lo incrementaría de 60,000 a 80,000 millones de euros mensuales.

Sin embargo, Draghi decepcionó a los mercados, el jueves, ya que sí recorto su tasa de menos 20 puntos base a menos 30; anunció que el programa de compras de activos se ampliaría hasta marzo del 2017, lo que implicaría llevar su programa a niveles de aproximadamente 1.5 trillones de euros; también incrementó el universo de papeles a comprar, pero lo que no hizo fue incrementar el monto, dejándolo en 60,000 millones de euros.

Lo anterior dejó a más de uno con la ceja levantada, particularmente con las fuertes probabilidades que existen de que la Fed incremente su tasa de referencia, lo que sin duda implicaría un fortalecimiento adicional del dólar y un debilitamiento del euro; sin embargo, el euro pasó de 1.05 dólares a recuperar terreno y ubicarse en 1.08 dólares/euro.

Sin duda, los mercados no tienen palabra de honor y con la ausencia de mayores inyecciones de liquidez en el corto plazo por parte del BCE y con el endurecimiento de la política monetaria por parte de la Fed ya en puerta, los mercados de divisas quedan expuestos a sufrir fuertes correcciones, incluido el peso mexicano.El otro factor importante que ha afectado a los mercados es sin duda el precio del petróleo, el cual no se ve que tenga forma de repuntar tras la reunión de la OPEP, en la que se esperaba que pudieran recortar su producción, a fin de ponerle un piso a los precios, pero no solamente no los recortaron, sino que los incrementaron en 1.5 millones de barriles diarios para ubicarlos en 31.5 millones, debido a la reincorporación de Indonesia al cártel y su producción, que no estaba contabilizada. A lo anterior habría que incorporar la producción de Irán, que se sumaría a partir del año entrante.

El muy probable incremento de tasas en Estados Unidos tendrá fuertes repercusiones en los mercados de divisas, accionarios y de commodities. Todos están interconectados y nadie sabe exactamente cómo vayan a reaccionar. Lo que es seguro es que la fuerte volatilidad se mantendrá constante.

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