Kellogg Co reportó este martes menores pérdidas trimestrales, ayudada por la compra de Pringles, y mantuvo sus previsiones para todo el año en momentos en que busca convencer a Wall Street de que una serie de problemáticos retiros de productos han quedado en el pasado.

Para el fabricante de cereales más grande del mundo, el 2012 fue un año de transición en el que compró el negocio de bocadillos Pringles y reinvirtió en operaciones después de una serie de retiros de productos que afectaron la confianza de los inversores.

El fabricante de Corn Flakes, las galletitas Keebler y los waffles Eggo espera que las ganancias crezcan de un 5 a un 7% en el 2013, o 3.82-3.91 dólares por acción, incluyendo un cargo contable y fluctuaciones de tipo de cambio pero sin considerar los costos de integración de Pringles.

Kellogg reportó una pérdida neta de 32 millones de dólares, o 9 centavos por acción, comparado con pérdidas de 195 millones de dólares o 54 centavos por acción el año previo.

Excluyendo un cambio contable a valor de mercado, las utilidades fueron de 65 centavos por acción.

Las ventas netas crecieron 18% a 3,560 millones de dólares, frente a 3,020 millones en el año previo.

Excluyendo efectos de tipo de cambio, adquisiciones, desinversiones y costos de integración, las ventas aumentaron 5%.

El desempeño fue mucho mejor que las expectativas de algunos analistas, como Jonathan Feeney de Janney Capital Markets. Feeney dijo que el crecimiento de 2.6% en volumen fue el más fuerte desde marzo del 2007.

Kellogg retiró algunos paquetes de Mini-Wheats en octubre, incluso después de que reforzó su gasto en el 2011 para mejorar su fabricación luego de que demasiados recortes de empleos en los años previos lo volvieron vulnerable a problemas que incluían asuntos de seguridad alimentaria.

Las acciones de la compañía subían 1.8% a 59.16 dólares en las operaciones de este martes.

EGV