La CFA Society, asociación mundial que certifica a profesionales del mundo de las inversiones, llevó a cabo en México su primera conferencia sobre Value Investing, una estrategia para la renta variable que se enfoca en identificar a empresas cuyo valor real difiera del precio de sus acciones. Es decir, compañías infravaloradas.

Esta filosofía de inversión que deriva de las ideas de Benjamin Graham exhorta a pensar más allá de la especulación y abordar esta actividad con un mayor compromiso y entendimiento. Benjamin Graham, autor de los libros Security Analysis, con David Dodd (1934) y The Intelligent Investor (1949), definió que una inversión requiere de un análisis profundo que a cambio brinda más seguridad de obtener retornos satisfactorios.

Con esa filosofía, los partidarios del Value Investing (inversión en valor) se dan a la tarea de analizar compañías a profundidad, a fin de indentificar divergencias entre su valor real y el precio de sus acciones. En la teoría, si el precio del mercado es inferior al valor fundamental de la empresa, se elevará en el futuro cuando el mercado se ajuste.

El reto de hallar el valor y las “value traps”

Un panel de expositores de América Latina expertos en esta estrategia coincidió en que el reto principal para los entusiastas del valor es buscar respuesta a una de las preguntas teóricas más antiguas de las finanzas: “¿Qué es el valor?”. Se trata de una cuestión por demás compleja. Es una discusión que se mantiene entre teóricos.

Para Francisco Carrillo, fundador de Mexico Value Partners, el valor se puede comprender con una premisa sencilla: “calidad a buen precio”. En su conferencia sobre cómo detectar trampas de valor o “value traps”, dijo que sólo al conocer de forma profunda una empresa es posible evitar la compra de acciones con sobreprecio.

El experto aseguró que la teoría de mercados eficientes —que afirma que la competencia en los mercados lleva a un equilibrio (ajuste) entre el precio y el valor— ha demostrado que está equivocada. “Sabemos que el precio fluctúa más que el valor y valor es calidad a buen precio, pero esa relación sólo es evidente en las crisis”.

Por eso afirmó que se debe invertir en empresas sólidas, que tengan una deuda manejable de acuerdo con sus cifras financieras. Conocer cómo está conformada una empresa: quién es el dueño, quién la dirige y cómo se maneja en términos de gobernanza son otros factores que permiten minimizar el riesgo de una inversión.

Tobias Carlisle, fundador y director de Acquirers Funds, explicó que hallar el valor intrínseco de una empresa es una obligación para los inversionistas que quieren evitar compras por euforia en los mercados, que pueden llevar a resultados poco satisfactorios al finalizar el moméntum.

Value investing en México y Latam

El panel de expertos de América Latina, conformado por Rodrigo López Buenrostro, DE Kue Capital; Sebastian Miralles, de Tempest; Rodrigo López Buenrostro, de Kue Capital, y Galo Legorreta, de S&P GMI. Hubo coincidencias: existen dificultades en México y América Latina para la aplicación del Value Investing.

Entre las principales dificultades en la región destacaron el bajo número de emisoras, la alta volatilidad, la falta de representatividad de los sectores, pocas coberturas y el alto porcentaje de compañías con una participación mayoritariamente familiar que, afirmaron los expertos, puede dificultar la gobernanza en las empresas.

Sin embargo, los especialistas añadieron que esto no significa que sea imposible la aplicación del Value Investing en México. Afirmaron que una ventaja del mercado local es que el índice de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) está diversificado y prácticamente las 35 acciones que lo integran están en precios bajos.

La incertidumbre política ha abaratado las acciones en la Bolsa Mexicana. Hoy el trabajo de los inversionistas entusiastas de esta estrategia es buscar cuáles de estas empresas ofrecen valor: “calidad a buen precio”.

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