Al Ibex le duró poco el rebote y tras las ganancias de la apertura, el selectivo ha vuelto a la senda bajista y profundiza las caídas. En el mercado de deuda la presión es máxima, la prima de riesgo cerró en los 508 puntos.

Las presiones sobre el mercado de deuda no dan tregua alguna a España, cuyo sistema financiero y los planes para recapitalizarlo continúan bajo la lupa de los inversores. El agujero abierto en Bankia, que asciende a 19,000 millones de euros, será cubierto con dinero público, pero la fórmula que se emplee todavía está por concretar. Mientras tanto, el tiempo pasa y la incertidumbre crece día a día. El Ibex responde con una caída de 2.34% al cierre y el riesgo país llegó a 510 puntos para cerrar en 508..

Sesión tras sesión, el selectivo no para de registrar nuevos mínimos y continúa azotado por el pesimismo. Repsol y el sector financiero lastran al selectivo. Sin embargo, aunque su situación es delicada, al día de hoy lo que más preocupa al mercado es el comportamiento que viene registrando su prima de riesgo.

Después de cerrar el lunes en su nivel más alto desde 1995, hoy el riesgo país se mantiene en zona de máximos. En los primeros minutos de negociación, el diferencial cedió levemente para abandonar la cota de los 510 puntos, pero ha vuelto la presión y el riesgo país merodea los 515 con el bono a diez años a un paso del 6.5 por ciento.

A la incertidumbre que genera la entidad presidida por Goirigolzarri, después de que la matriz BFA sacará el lunes a la luz unas pérdidas de 3,318 millones, se suma también las declaraciones realizadas el viernes por el presidente de la Generalitat. Artur Mas indicó que su comunidad no disponía de dinero para hacer frente a los pagos más inmediatos. Con esta advertencia, se vuelven a disparar uno de los temores de los inversores extranjeros: la situación de las cuentas públicas de las comunidades autónomas, responsables en gran parte de la desviación en el déficit de 2011.

Como puntilla a todo este sombrío panorama se encuentra la actitud inamovible del BCE. Pese a que son numerosas las voces que reclaman una intervención del regulador que ponga fin a la inestabilidad, después de que los efectos de las subastas de liquidez hayan llegado a su fin, el presidente Mario Draghi continúa firme en su decisión de no comprar deuda soberana.

Pero, aunque el mercado de deuda acapara la atención, la renta variable no escapa a los azotes. El Ibex, volvió a ser el lunes el peor índice del Viejo Continente, al caer más de un 2%. Sin embargo, esta mañana el selectivo ha intentado escapar de las pérdidas, pero la alegría le ha durado. Minutos después la Bolsa ha vuelto a hacer gala de sus dudas y cede cerca de un 1%. Bankia se convierte una vez más en el valor más castigado y se deja alrededor de 6 por cierto.

Grecia y los sondeos que dan como ganador de las próximas elecciones al partido conservador Nueva Democracia pasan a un segundo o tercer plano a la espera de conocer nuevas noticias sobre Atenas.

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