La compañía china Hytera ha alcanzado un acuerdo para lanzar una oferta pública de adquisición (OPA) para comprar la empresa británica Sepura, firma de comunicaciones móviles privadas entre cuyos clientes figura el Real Madrid, club para el que instaló el sistema tecnológico de seguridad en el Estadio Santiago Bernabéu.

El precio planteado por la firma asiática asciende a 20 peniques por acción de Sepura, lo que valora su capital en 74 millones de libras (89 millones de euros). Además, deberá asumir unos 100 millones de euros de deuda que tiene la firma adquirida. Buena parte de esta deuda procede de la compra en 2015 de la empresa española de walkie talkies Teltronics.

La operación, que debe ser autorizada por la Comisión Nacional de la Competencia española y los reguladores chinos y británicos, puede agudizar el debate que se está abriendo en Europa sobre la conveniencia de dificultar la llegada de grupos chinos a sectores considerados estratégicos. Los obstáculos regulatorios han impedido la adquisición del fabricante alemán de semiconductores Aixtron por un consorcio de inversionistas de ese país asiático, mientras que la Comisión Europea va a realizar una investigación a fondo sobre el impacto de la oferta de ChemChina sobre el productor suizo de semillas Syngenta.

Sepura cuenta con una red sensible de clientes, ya que suministra redes conectadas de walkie talkies para su utilización por servicios de emergencia de policía y bomberos; y para infraestructuras clave como aeropuertos y plataformas petrolíferas, además de recintos deportivos. En el último ejercicio facturó 190 millones de euros. Hytera es el principal grupo chino en ese sector, con unos ingresos anuales de unos 340 millones de euros.

La venta de Sepura es el resultado de la complicada situación financiera que atraviesa esta empresa con sede en Cambridge desde que en 2015 adquiriera el grupo español Teltronic, por 125 millones de euros, a la firma de inversión Dinamia. Esta operación fue financiada con un préstamo concedido por Barclays, Santander y HSBC. Ante la dificultad para hacer frente a las condiciones de esta deuda, Sepura realizó una ampliación de capital de 65 millones de libras (75 millones de euros) en junio de este año para repagar parte del crédito.

Pese a este saneamiento, los inversionistas han seguido deshaciéndose de las acciones de Sepura por miedo a sus problemas de liquidez y el temor al recorte de los ingresos en sus contratos con clientes públicos británicos. En el semestre hasta septiembre de 2016, el grupo sufrió unas pérdidas de 62 millones de euros.

La oferta de Hytera está muy lejos de los 197 peniques a los que la empresa británica llegó a cotizar en abril. Ante este escenario de desconfianza del mercado, la empresa contrató a Lazard en julio para estudiar "alternativas estratégicas" y en octubre sustituyó a su presidente y a su consejero delegado. Ese proceso condujo a las negociaciones con su rival Hytera, grupo fundado en 1993 por Chen Qingzhou.

Sepura cotiza en la Bolsa de Londres desde 2007 y tiene como principales accionistas a Henderson Global Investors, Liontrust Asset Management y Michael Sherwood, exconsejero delegado de Goldman Sachs en Europa. Hytera, por su parte, vale unos 21,880 millones de yuanes (2,950 millones de euros) en el parqué de Shenzhen, y Qingzhou sigue siendo su mayor accionista con un 52% del capital.

Aunque el Gobierno chino ha anunciado su deseo de restringir las compras en el extranjero por empresas del país, para evitar la salida de capitales, no se espera que ponga problemas a esta operación.

estrategias@eleconomista.mx