Los precios del petróleo cayeron el jueves casi un 2% desde su nivel más alto en años, ya que el dólar se fortaleció después de que la Reserva Federal de Estados Unidos señaló que podría subir las tasas de interés tan pronto como en 2023.

La preocupación por la demanda de petróleo resurgió después de que aumentaron los casos de coronavirus en Gran Bretaña, mientras que la preocupación por el retorno de los barriles iraníes también pesó en el mercado.

Los operadores, sin embargo, dijeron que las elecciones presidenciales del viernes en Irán podrían frustrar las conversaciones nucleares entre Washington y Teherán y dejar en pie las sanciones estadounidense sobre las exportaciones de petróleo de Irán.

Los futuros del Brent cayeron 1.31 dólares, o un 1.8%, para situarse en 73.08 dólares el barril, mientras que el crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) perdió 1.11 dólares, o un 1.5%, para situarse en 71.04 dólares.

El Brent había cotizado el miércoles en un máximo desde abril de 2019 y el WTI en lo más alto desde octubre de 2018.

Aunque los descensos del jueves fueron las mayores caídas porcentuales diarias desde mayo, ambos contratos de referencia han subido más del 40% en lo que va de año.

El dólar estadounidense se fortaleció a un máximo desde mediados de abril frente a una cesta de otras monedas después de que la Fed señaló que podría subir las tasas de interés a un ritmo mucho más rápido de lo que se suponía.

Un dólar más fuerte hace que el petróleo sea más caro en otras monedas, lo que podría reducir la demanda.

Gran Bretaña informó el jueves del mayor aumento diario de nuevos casos de Covid-19 desde el 19 de febrero, según las cifras del gobierno, que mostraron 11,007 nuevas infecciones, frente a las 9,055 del día anterior.

"El aumento de los casos de COVID en el Reino Unido, a pesar de la rápida vacunación, despertará muchas alarmas sobre la rapidez con la que se reabrirá el resto de Europa", dijo Edward Moya, analista de mercado senior de OANDA, señalando que "el crudo podría estar listo para una nueva toma de ganancias si hay comentarios más optimistas en la última ronda de conversaciones nucleares de Irán".

Irán se encamina a las elecciones presidenciales del viernes, con el jefe del poder judicial de línea dura, Ebrahim Raisi, entre los principales candidatos.

"Es muy posible que las conversaciones nucleares fracasen si no se llega a un acuerdo antes de agosto, (cuando) el actual presidente reformista Hassan Rouhani dejará el gobierno", dijo Bob Yawger, director de futuros energéticos de Mizuho en Nueva York.

Washington ha sancionado a Raisi por su presunta implicación en las ejecuciones de presos políticos. Su elección dificultaría que Estados Unidos e Irán lleguen a un acuerdo sobre el enriquecimiento de uranio de Irán que permita levantar las sanciones estadounidenses a las exportaciones de petróleo.

kg