El importe de 5,211 millones de euros representa el 37% de la inversión global por valor de 13,935 millones que realizaron tanto fondos, como capital riesgo y entidades financieras en 2013, lo que representó un incremento del 118 % con respecto al volumen contabilizado un año antes.

Del total de la inversión realizada en España -en un 95% procedente de fondos internacionales- 5,211 millones correspondieron al sector de Real Estate; 2,733 millones al financiero; 1,733 millones al industrial; 1,172 a infraestructuras y 362 millones al sector de las tecnologías de la información en internet. Los 2,685 millones restantes correspondieron a otros sectores.

La mejora de la situación macroeconómica a lo largo de los últimos seis meses de 2013, especialmente la rebaja de la prima de riesgo, ha supuesto un punto de inflexión de no retorno en el número de transacciones realizadas por los fondos internacionales, según ha señalado el consejero delegado de Irea, Mikel Echavarren.

En su opinión, estos fondos, llamados a ser protagonistas en el mercado durante los próximos 5 años, han venido para quedarse y han constituido grandes equipos en España. Su entrada en el sector, añade Echavarren, ha provocado un efecto llamada para nuevos inversores oportunistas. De hecho se espera un mayor protagonismo futuro de fondos procedentes de países asiáticos y de Oriente Medio.

Por tipología del vendedor, la irrupción en el mercado de la Sareb y otras administraciones públicas representó el 33 % del total (1,737 millones de euros), seguida de las entidades financieras con 1,919 millones; los fondos, con 825 millones; las compañías, con 556 millones, y los accionistas, con 174 millones.

Por activos, la inversión se centró en oficinas, con 1,872 millones (15 veces más que la registrada un año antes) y sociedades, con 1,309 millones (13 veces más). También fue notable las adquisiciones de activos retail, residencial u hoteles.

Se espera para los próximos meses una diversificación de la estrategia, que pasa por "joint ventures" con promotores inmobiliarios para llevar a cabo proyectos residenciales, adquisición de vivienda en alquiler, apartamentos turísticos en costa, promociones inacabadas, suelo, compra de deuda hipotecaria así como residencias estudiantiles y de la tercera edad.

Para este año, la inversión inmobiliaria estará centrada en Madrid y Barcelona, fundamentalmente en oficinas, hoteles y retail. No obstante, la debilidad del consumo interno se mantendrá durante este año, aunque podrían llegar a aumentar las operaciones debido a la percepción extendida de que los precios están cerca de tocar suelo.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica

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