La encuesta mensual de gestores de Bank of America Merrill Lynch de julio ha dejado claro que los gestores sufren un ataque de pánico. Las posiciones en liquidez en las carteras han saltado hasta el 5.8%. Se trata de la lectura más alta desde el año 2001. Lo que para algunos es una señal incuestionable de que el recorrido alcista de las bolsas está agotado, para otros significa que puede haber una oportunidad de compra. ¿Cuáles son los argumentos?

"Lejos de entenderlo como un dato negativo, debemos considerar que la liquidez acabará entrando en el sistema" aseguran los analistas de Unicorp Patrimonio, que recuerdan que según el estudio del banco estadounidense "la norma de liquidez es que, si sube por encima del 4.5%, es señal de compra, y cuando cae por debajo del 3.5%, la señal es de venta".

Los datos de Merrill Lynch son concluyentes. El grado de liquidez del 5.8% provocado en gran parte por el 'Brexit' es superior al 5.5% que provocó la quiebra de Lehman Brothers y también supone la primera vez en cuatro años que los gestores infraponderan la renta variable. Pero hay otros datos que estrechan el cerco sobre las Bolsas: las posiciones cortas o bajistas en el Reino Unido están en el nivel más alto de los últimos siete años y la renta variable japonesa sufre el mayor nivel de infraponderación desde 2013.

"No sabemos cuánto tiempo se mantendrá esta situación. Hablamos de indicadores de sentimiento, que se pueden interpretar en sentido contrario, pero sólo en los extremos", explica Nicolás López, de MG Valores, que cree que los máximos de la Bolsa estadounidense que están arrastrando al resto de mercados responden a que "no se han materializado los grandes temores de una pérdida de tracción de la economía mundial. Más bien ha sido al contrario. Creo que los máximos de los índices al otro lado del Atlántico se van a consolidar", explica.

López cree que "es posible que muchos gestores se lleven la sorpresa de que Bolsa sube y tengan que entrar en el mercado a toda velocidad aumentando la velocidad de una hipotética subida". ¿Y si ese movimiento ya se estuviera produciendo? "Uno de los los principales motivos por los que los principales índices americanos han roto los niveles de máximos históricos es precisamente la gran cantidad de liquidez que tienen los gestores. Precisamente porque justo antes del 'Brexit' habían liquidado parte de sus posiciones, especialmente sus inversiones en renta variable europea, para tener liquidez y a posteriori decidir qué hacer operativamente", explica Gisela Turazzini.

La experta de Blackbird asegura que después del 'Brexit' "hemos podido comprobar que los inversores han decidido tomar posiciones en Estados Unidos continuando el movimiento en tendencia que hacía dos años que estaba estancado". Turazzino recuerda que históricamente un incremento en la liquidez de los gestores se ha transformado en más inversión en activos con riesgo, máxime teniendo en cuenta la baja perspectiva de rentabilidad de los activos libres de riesgo.

División de opiniones

Pero no todos los expertos van en la misma dirección. Algunos creen que el recorrido de las Bolsas es muy limitado ya. "El espacio para los ascensos desde los niveles actuales no parece muy elevado", explica Daniel Pingarrón, de IG Markets, que cree que "los máximos alcanzados justo antes del referéndum británico (un 5% por encima de los precios actuales), bastante coincidentes con los anteriores máximos alcanzados el 20 de abril, constituyen casi una meta".

Es decir, que el Ibex tiene un techo en los 9,200 puntos que en el caso del DAX alemán se sitúa en los 10,500 puntos. Pingarrón insiste en que "estamos lejos de cimentar una estructura alcista sólida que puede desarrollarse durante meses. Es probable que el Brexit haya cegado cualquier posible camino alcista significativo para lo que queda de año, restando posiblemente entre un 5 y un 10% de potencial de subida".

UBP también se alinea con la teoría de que la rentabilidad de la renta variable "será muy moderada. Han empeorado las previsiones ante la persistencia de las elevadas valoraciones y la modesta progresión de los beneficios empresariales", señala la firma, que recuerda que "los periódicos rebrotes de volatilidad del primer semestre seguirán siendo habituales en el segundo". Una gran división de opiniones de cara a una segunda mitad del verano que puede ser muy caliente.

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