A finales de este mes, tanto Airbus como Boeing darán a conocer los resultados del año pasado, pero a priori todo apunta a que ninguna de las dos alcanzará una cartera de pedidos equilibrada.

Esta sería la primera vez desde el 2009 que ninguno de los dos fabricantes de aviones llega a ese objetivo, según el analista del sector Rob Stallard, de Vertical Research Partners.

Los indicadores de demanda de las aerolíneas se están relajando. Podríamos estar cerca o haber superado ya el pico de este ciclo alcista . aseguró Stallard en una nota a sus clientes.

A pesar de haber alcanzado acuerdos a mediados de diciembre, ninguna de las dos empresas ha firmado contratos de miles de millones de dólares.

Para el 20 de diciembre, Boeing registró 470 cancelaciones que contrastaban con las 750 entregas que se esperaban realizar, mientras que en el 2015 hubo 868 pedidos netos y 762 entregas.

A finales de noviembre, Airbus contaba con 410 pedidos netos, en comparación con los 1.185 pedidos del 2015.

En diciembre, Airbus encargó cinco nuevos aviones A320 de un solo pasillo. A finales de noviembre la compañía entregó 577 pedidos, frente a los 670 que alcanzó en el 2015.

El lado positivo es que, gracias al impulso del pasado diciembre, Airbus estará muy cerca de conseguir su objetivo para el 2016 de entregar 50 de sus aviones con doble pasillo, el A350.

Tras haber completado 34 a finales de noviembre, la compañía esperaba entregar entre 48 y 49 de sus aviones de pasajeros para el 31 de diciembre, según afirma Sandy Morris, analista aeroespacial en Jefferies, el banco de inversión. Si no se alcanzase este objetivo, el impacto será mínimo, añadió.

Se podría decir que no han alcanzado su propósito, pero se debe afirmar que los A350 se han puesto en funcionamiento en seis o siete aerolíneas y parece que funcionan a la perfección , opinó el analista.

Se frenan entregas

A principios del 2016 se frenaron las entregas de A350 por sus desavenencias con el proveedor francés Zodiac.

Uno de los principales proveedores de Airbus informó que los problemas con las puertas del aseo y los asientos de los pasajeros se solucionaron a principios de diciembre y en la sede en Toulouse de la compañía son bastante optimistas .

El grupo también ha tenido varios problemas para cumplir con las entregas de nuevo A320, tras sus dificultades con el proveedor de motores Pratt & Whitney, y ha tenido que incrementar las entregas de la actual versión de A320 para compensarlo.

Aunque se espera que las entregas aumenten este año, la industria se prepara para un descenso de los pedidos, ya que las aerolíneas se ajustan a los crecientes precios del petróleo y a la disminución del tráfico de pasajeros.

Iata, el lobby de la industria aérea, prevé que el tráfico en el 2017 caiga entre 5.9 y 5.1%, mientras que la capacidad crecerá 5.6 por ciento. Sin embargo, habrá desaceleración de la expansión en comparación con el 6.2% del 2016.

También aumentarán los aplazamientos y cancelaciones. United Continental anunció el mes pasado que retrasaría 61 entregas del Boeing 737 entre el 2017 y el 2018, mientras que Southwest ha pospuesto la entrega de más de 60 aviones 737 de un solo pasillo. Si bastantes líneas aéreas siguen su ejemplo, a largo plazo podría tener un impacto negativo en las expectativas de Boeing y Airbus.