"Las bolsas se quedarán estancadas hasta conocer los desenlaces electorales en Holanda, el próximo 15 marzo, y en Francia, el 23 abril en primera vuelta y el 7 de mayo en segunda vuelta. Hay un factor distorsionador, que es una hipotética victoria del populismo en Holanda" aseguraba Bankinter en su informe diario del pasado 13 de febrero.

De momento, el pronóstico de la firma no se ha cumplido. La cadena de máximos históricos consecutivos de Wall Street por encima ya de los 20,500 puntos ha dado mucha vida al resto de grandes índices europeos, que no obstante han corregido en las dos últimas sesiones de la semana. ¿Cuántas posibilidades hay de que la incertidumbre política devuelva a los índices bursátiles al movimiento lateral que ha se ha repetido en varias ocasiones en los últimos meses?

Entre el 4 y el 24 de enero, el Ibex 35 se movió en una banda muy corta entre los 9,304 y los 9,494 puntos. Antes, durante largos períodos de octubre y diciembre del año pasado, también cayó en el estancamiento.

"No sé si lo podría llamar estancamiento, pero sí indefinición. El resultado puede derivar en una situación más complicada desde el punto de vista geopolítico si gana la ultraderecha, ya que el futuro de la Unión Europea peligrará", explica Sara Carbonell, de CMC Markets, que añade que la incertidumbre se refleja en "la cotización del oro, que ha subido entorno a un 10% desde los mínimos de diciembre, ya que está actuando como refugio. Lo mismo está pasando con el bund alemán".

Si las encuestas son certeras, el líder del Partido por la Libertad (PVV) Geert Wilders ganará las elecciones en Holanda. Aunque tiene muy pocas posibilidades de formar gobierno por la negativa del resto de partidos a pactar con él, este euroescéptico seguidor de Donald Trump puede dar alas al Frente Nacional de Marine Le Pen en las decisivas elecciones francesas.

Es lo que Bankinter denomina como "niebla que confunde al mercado, que no quiere volver a equivocarse con los desenlaces políticos". De momento, las bolsas europeas han cerrado una buena semana (el Ibex ha ganado un 1.3% y el miércoles firmó máximos de 13 meses) gracias sobre todo al impulso proporcionado por los máximos históricos de Wall Street antes de las expectativas de nuevas subidas de tipos, pero los analistas advierten de que la incertidumbre política se podría dejar caer sobre las cotizaciones pronto.

"Prácticamente el 100% de la subida de las Bolsas europeas en la última semana se debe a la fortaleza de los parqués americanos. La inercia alcista generada desde el triunfo de Trump parece taparlo todo, incluidos los numerosos riesgos políticos emergentes. Llegados a este punto, Trump es la mayor esperanza y a la vez, la mayor amenaza para unos mercados que han sido muy ambiciosos descontando un escenario muy positivo", explica Daniel Pingarrón.

Los analistas de Unicorp creen que las dudas sobre el futuro político de Europa pueden generar correcciones, aunque aseguran que "no parece que sean suficientes como para romper la tendencia de la mayoría de mercados de renta variable", que consideran como la mejor inversión para el año 2017 por el crecimiento global al alza y las reducidas expectativas de rentabilidad en los activos más seguros.

"Estamos viendo unos mercados algo erráticos, siendo un buen ejemplo nuestro selectivo Ibex 35, que está combinando en las últimas semanas jornadas positivas con otras cargadas de escepticismo", asegura Victoria Torre. La analista de Self Bank recuerda que la incertidumbre política se combina "con un momento en el que los repuntes de la inflación generan dudas sobre posibles cambios de rumbo en las políticas monetarias a ambos lados del Atlántico, lo cual añade un foco de incertidumbre a los inversionistas".

¿Servirá Estados Unidos de contrapeso? Unicorp cree que a pesar del freno que supone la incertidumbre política, el mercado está rompiendo al alza no sólo por Yellen (ha asegurado que no se debe esperar mucho para una subida de tipos), "sino que apuesta por las medidas fiscales que ha prometido anunciar Trump en los próximos días".

No es un momento para confianzas. Sara Carbonell cree que "desde un punto estrictamente fundamental, los resultados empresariales en Europa y los datos macro avalarían un año 2017 con potencial, que efectivamente podría empañarse por la incertidumbre política. En esta situación lo adecuado es cubrir el riesgo de la cartera".

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