El diferencial de rendimientos de los bonos mexicanos respecto de otros países resultó gratamente atractivo para los inversionistas a principios del 2012, en medio de un entorno de incertidumbre global y que inició con expectativas de mayor laxitud monetaria alrededor del mundo, todo lo cual permitió que el peso cerrara enero con su mayor avance en casi tres años.

Desde marzo del 2009, cuando el dólar alcanzó cotizaciones superiores a 15 pesos, no se había visto una apreciación tan significativa de la moneda nacional. En el tercer mes del 2009, el peso ganó 5.9% al pasar de 15.01 a 14.3 unidades por dólar. Durante enero, el peso se apreció 6.8% al cerrar el mes en 13.0278 unidades por dólar.

Si bien el dólar no logró sostenerse por debajo de 13 pesos, debido a un repunte global del dólar, las expectativas siguen siendo favorables para la moneda nacional, esperando aún una apreciación de corto plazo hasta 12.80 unidades por dólar, mencionó Ana González, analista económico de Monex.

Así como inició enero, se espera que la apreciación continúe por la laxitud monetaria , dijo la analista. Y es que a finales de mes el dólar registró un fuerte retroceso frente a sus principales contrapartes, luego de que la Fed diera a conocer que mantendría las tasas en mínimos históricos hasta finales del 2014.

Esto es dinero barato y mayor liquidez a escala global, mencionaron operadores. Pero habría que sumar la gran entrada de capitales al mercado de deuda.

Lo anterior, tuvo que ver con una reestructuración de carteras a nivel global luego de que Portugal saliera de un índice de bonos soberanos de Citigroup, había mencionado anteriormente Salvador Orozco, analista de Mercado de Deuda y Cambios de Santander.

Nos están viendo bastante seguros contra el resto del mundo , agregó González, pero la apreciación del peso en adelante estará en función de que todo mejore en el exterior, agregó. Y es que de llegarse a un acuerdo en Grecia, la aversión al riesgo podría continuar disminuyendo, de lo contrario, podría venir una huida a activos más seguros, como los denominados en dólares.

El peso tuvo un rally de 10 sesiones hacia cierre de mes en que además de romper con las 13.00 unidades por primera vez desde septiembre, acumuló ganancias por 4.7%, por lo que no se descartaba un ajuste.

Para Banorte-Ixe, la apreciación del peso podría continuar hasta niveles de 12.75 unidades por dólar en el corto plazo, de continuar el sentimiento positivo en los mercados, ligado tanto a un posible acuerdo entre Grecia y sus acreedores privados y mientas continúen los buenos indicadores económicos en Estados Unidos.

No obstante, si bien advierten que el peso aún está rezagado respecto de otras divisas de la región, no dejan de lado que una vez que volvió por encima de las 13.00 unidades es posible que alcance niveles de 13.15 unidades.

El dólar no ha podido reconocer las señales de debilidad que ha venido confirmando en las últimas jornadas , según MetAnálisis, y técnicamente se espera un repunte en primera instancia a 13.11, sin descartar mayores alzas a zonas de 13.28.

EURO SE NIEGA A CAER

El euro cerró enero con un avance de 0.93% sobre 1.31 dólares, en su mejor mes desde octubre, en medio de la debilidad generalizada del dólar.

La divisa estadounidense perdió 1.13% en el mes, según el índice dólar, que mide su desempeño frente a sus seis principales contrapartes.

A la divisa comunitaria no sólo le ha ayudado la abundante liquidez que el Banco Central Europeo arrojó al sistema financiero, sino también las expectativas de prontas soluciones a la crisis.

Expertos no descartan que aún siga siendo una dificultosa primera mitad de año.

El euro puede encontrarse en una situación peligrosa si los problemas de la deuda soberana siguen sin resolverse , dijo Boris Schlossberg, director de análisis cambiario de GTF a The Wall Street Journal.