El euro respira una vez conocidos los resultados de la primera vuelta de las elecciones en Francia. La cita, una de las más esperadas del año en los mercados, podría haber encendido todas las alertas.

En el mercado de divisas todas las miradas estaban centradas en el euro, uno de los activos más vulnerables a un resultado inesperado en Francia. Antes de la primera vuelta, las firmas de inversión contemplaban incluso la posibilidad de que la divisa comunitaria se desinflara hasta rozar la paridad con el dólar. Una victoria holgada de Le Pen, y sobre todo, el acceso a la segunda vuelta de la líder de la ultraderecha y del candidato más radical de izquierda, Melenchon, habría puesto en peligro el actual modelo del euro.

El panorama se despeja, y todos los sondeos vaticinan que el centrista Emmanuel Macron será el ganador de la segunda vuelta. Las encuestas otorgan cerca de 20 puntos de ventaja en su duelo con Le Pen. Además, sus rivales han pedido el voto para Macron, con el objetivo de frenar en bloque a la ultraderecha.

Las presiones bajistas se diluyen en el euro, y dan paso a una oleada de órdenes de compra. La divisa comunitaria ha llegado a tocar máximos anuales por encima de los 1.09 dólares. Con el paso de la sesión el rally se suaviza, y consolida al euro por encima de los 1.08 dólares.

La semana pasada los inversionistas trataron de anticipar el resultado de las elecciones francesas con una de las mayores subidas semanales del año del euro frente al dólar.

La fortaleza del euro también es extensible a su cruce con la libra. La divisa comunitaria contrarresta parte de los efectos del rally que se anotó la libra a raíz de la convocatoria de elecciones en Reino Unido, para el 8 de junio. El euro roza ahora los 85 peniques.

La menor aversión al riesgo pasa factura a la cotización del yen, de ahí las subidas próximas al 2% que se anota el euro en su cruce con la moneda japonesa.

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