Cifras de crecimiento mejores a las esperadas en la eurozona colocaron al euro cerca de un máximo de tres semanas contra el dólar, que retrocedió por segundo día consecutivo, por la acumulación de preocupaciones sobre el crecimiento económico de Estados Unidos.

El índice dólar, que mide al billete verde contra seis divisas destacadas, bajó el viernes a 80.065, un mínimo desde comienzos de este año, y finalizó la sesión a 80.199, una baja de 0.16 por ciento.

La Libra esterlina trepó a un máximo en más de cinco años contra un grupo de monedas, ayudada por un fuerte avance contra el dólar de cuatro días seguidos. En Nueva York, la libra cerró con un alza de 0.5% frente al billete estadounidense, a 1.6739 unidades.El dólar se depreció 0.28% contra el yen, a 101.87 unidades, y cedió 0.2% ante el franco suizo, a 0.8918 unidades.

Los datos económicos de Estados Unidos fueron afectados por el gélido invierno norteamericano, lo que decepcionó a muchos inversores que estaban regresando a las inversiones en dólares, según Joe Manimbo, analista en Western Union Business Solutions en Washington.

Hasta que el crecimiento de la economía estadounidense comience a mostrar un potencial más prometedor, el dólar podría correr el riesgo de retroceder un poco más , indicó el analista.

El euro osciló cerca del nivel de 1.37 dólares por unidad y un cierre por encima de ese nivel podría haber dado más respaldo a la moneda europea y hacerla subir todavía más. En las últimas operaciones el euro se negociaba a 1.3695 dólares.

El euro llegó hasta 1.3715 dólares, tras datos que mostraron un crecimiento levemente superior al esperado en Alemania y Francia, lo que llevó al PIB de la zona euro a crecer 0.3% en el cuarto trimestre, por encima de un pronóstico de 0.2 por ciento.

Las cifras llevaron a los inversores a considerar menos probable que el Banco Central Europeo tome acciones para evitar una deflación el mes próximo y contrastaron con un informe de producción manufacturera en Estados Unidos en enero, que indicó la peor caída mensual en cuatro años y medio.

Los datos de la zona euro podrían ayudar a reducir las expectativas de que el BCE recortará su principal tasa de interés en su reunión del mes próximo, luego de que el presidente de la entidad, Mario Draghi, declaró la semana pasada que se necesitaban más datos antes de decidir acciones futuras.