Los precios del petróleo se dispararon más de 1%, impulsados por un acuerdo fiscal en Estados Unidos y datos del sector manufacturero de China.

El WTI avanzó 1.30 dólares, o 1.42%, a 93.12 dólares el barril. El Brent subió 1.36 dólares, o 1.22%, a 112.47 dólares, su mayor nivel en 11 meses.

Tras varias semanas de incertidumbre, la madrugada del 1 de enero el Congreso de Estados Unidos aprobó un acuerdo para evitar una crisis fiscal, lo que impulsó a los mercados cambiarios, bursátiles y de materias primas.

En los últimos meses, las preocupaciones sobre la posibilidad de que no se alcanzara un acuerdo y que el país cayera en una crisis fiscal pesaron en el mercado petrolero, debido a que una crisis podría significar una baja en la demanda por el energético.

Tras la resolución, aumentó el apetito de los inversionistas por activos de mayor riesgo, lo que debilitó al dólar frente a una canasta de divisas.

El dólar más débil hace que el petróleo denominado en dólares sea más barato para los tenedores de otras monedas.

Los precios del crudo también recibieron un impulso por datos del sector manufacturero de China, que dieron señales de una recuperación.

China es el segundo mayor consumidor a nivel mundial de petróleo, por lo que una mejora en su economía se traduce en una mayor demanda de la materia prima.

El índice oficial de gerentes de compras (PMI) de China se mantuvo estable durante diciembre en 50.6, mientras que el índice PMI, elaborado por HSBC, subió a 51.5 desde 50.5 de noviembre, se trata de su mayor ritmo desde mayo del 2011.

Como desde hace meses, las tensiones en Medio Oriente también ayudaron al petróleo, el conflicto se intensificó debido a que Irán está llevando a cabo ejercicios navales en el Estrecho de Ormuz.

El conflicto genera temores por posibles problemas de suministro debido a que, por el estrecho se mueven 40% de las exportaciones petroleras por vía marítima.