Las acciones bajaron el viernes en la bolsa de Nueva York, porque la profundización de la crisis económica en Turquía arrastró los papeles de bancos y disparó una salida desde activos de riesgo.

Tanto el Promedio Industrial Dow Jones como el índice S&P 500 registraron retrocesos en la semana tras cinco semanas consecutivas con ganancias, pero el S&P 500 se mantiene apenas 1.4% o por debajo del máximo histórico que alcanzó el 26 de enero.

Una caída de los papeles de tecnología reforzó el clima pesimista de la jornada. El índice S&P del sector cayó 0.8%, con un descenso de las acciones de Intel de 2.6% luego de que Goldman Sachs rebajó su nota del valor a vender.

El derrumbe de la lira turca empeoró después de que el presidente Donald Trump duplicó los aranceles para el acero y el aluminio importados desde ese país. Los inversionistas escaparon hacia activos de refugio, lo que hizo subir al dólar y pesó sobre el rendimiento de los bonos del Tesoro.

“Es un clásico movimiento de aversión al riesgo”, dijo Quincy Krosby, jefe de estrategias de mercado de Prudential Financial. “Te preocupas por el daño colateral. Te preocupas por los efectos en Europa. Los bancos pierden porque (los rendimientos de) los bonos del Tesoro bajan”, agregó.

El Promedio Industrial Dow Jones bajó 0.77% a 25,313.14 unidades, mientras que el índice S&P 500 cayó 0.71% a 2,833.28 unidades. El índice Nasdaq Composite perdió 0.67% a 7,839.11 unidades.

En la semana, el Promedio Industrial Dow Jones cedió 0.6% y el S&P 500 retrocedió 0.3 por ciento. En tanto, el Nasdaq subió 0.3% impulsado por las fuertes alzas de algunas acciones tecnológicas.

El índice del sector financiero cayó 1.2% y fue entre los principales lastres del S&P 500. Las acciones de Citigroup —el más global de los bancos de Estados Unidos— cayeron 2.4% y también bajaron JPMorgan, Wells Fargo y Bank of America.

Las acciones de compañías sensibles al comercio global también cayeron, entre ellas, las de Boeing, 3M y Caterpillar, que perdieron al menos 1 por ciento.

BMV liga tres bajas

El  S&P/BMV IPC, principal indicador accionario de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), amplió por tercera ocasión consecutiva sus pérdidas, al concluir con una baja de 1.75%, cuya tendencia negativa estuvo en línea con los principales mercados de capitales en el mundo.

El retroceso del principal indicador, lo ubicó en 48,383.59 unidades.

Desde el inicio de jornada, la BMV mostró una trayectoria negativa, a la par de sus contrapartes en Estados Unidos, reflejo de la inquietud de los inversionistas por la caída de la lira turca, que afectó incluso a otras divisas emergentes. Adicional a ello y al riesgo de una crisis que pueda contagiar a otras economías de Europa, según los expertos, se añadió la tensión política entre la administración de Estados Unidos y los gobiernos de Turquía y Rusia, así como el nerviosismo por un escalamiento de guerra comercial entre Estados Unidos y China.

Temen que empeore

Las acciones europeas cerraron con pérdidas el viernes tras una profunda caída de la lira turca que sacudió a los mercados, en un descenso encabezado por bancos como el español BBVA y el italiano UniCredit a raíz de las preocupaciones por la exposición de estas firmas en Turquía. El índice paneuropeo STOXX 600 cerró con una caída de 1.1%, retrocediendo 1.9% en la semana, en medio del nerviosismo de los inversionistas por las repercusiones políticas y económicas de la crisis en Turquía. El índice DAX de la bolsa alemana, que tiene un fuerte componente exportador, cerró con una caída de 2 por ciento. La bolsa de Milán fue la más castigada entre los principales mercados europeos y perdió 2.5%, tocando su peor nivel desde hace un año.

Un sector muy castigado fue el tecnológico, que perdió 1.5% arrastrado por las caídas de las acciones de los fabricantes de microchips STMicro, Siltronic, Infineon y AMS tras los decepcionantes resultados de la estadounidense Microchip .