Farmacéuticas, tecnológicas y empresas de energías renovables. Los tres sectores se han convertido en tres de las grandes apuestas de inversión para superar los efectos de la crisis ocasionada por el coronavirus.

Las principales firmas internacionales sucumben al atractivo que despiertan las empresas de renovables. Justo antes del inicio de los desplomes bursátiles por el coronavirus en Europa, Barclays se mostraba tajante sobre el cambio de perfil de las eléctricas, tradicionalmente valoradas por su carácter defensivo: “Ahora un sector de crecimiento”.

La firma de inversión británica explicaba que la descarbonización dispara, y seguirá disparando, la inversión de las eléctricas en energías renovables.

Más allá del impacto sufrido a corto plazo, el sector ve reforzadas sus expectativas a medio y largo plazo con la crisis del coronavirus.

Los planes multimillonarios de ayuda para salir de la crisis tienen un denominador común: una reconstrucción ‘más verde’, tal y como lo reconocieron petroleras como BP, con el consiguiente impacto en sus cuentas.

Coincidiendo con el cambio de semestre, los analistas de RBC renovaban su apuesta por las empresas españolas de renovables.

La semana pasada Goldman Sachs vaticinaba potenciales en Bolsa de hasta el 80% en el sector, y en su lista de favoritos incluye al líder español, Iberdrola. La energética del Ibex recibió el viernes mejora en su valoración, por parte de Barclays, sólo un día después de que Siemens Gamesa liderara las subidas del Ibex gracias al impulso de Citigroup.

El optimismo se generaliza, y el sector se vio favorecido en el informe de Bank of America sobre la industria energética europea. El banco estadounidense plasmó el potencial con unas cifras multimillonarias, los 175,000-290,000 millones de euros necesarios de inversión cada año durante las próximas tres décadas para alcanzar el objetivo de cero emisiones en 2050.

Los analistas de BofA regresan al más corto plazo, y destacan en este sentido que el fondo europeo de reconstrucción, valorado en 750,000 millones de euros, destinará una parte relevante de su cuantía al impulso de la descarbonización y las energías renovables.

Con estas perspectivas de fondo, BofA considera que “muchas de las utilities paneuropeas están en una sólida posición para beneficiarse de esta tendencia secular, después de la reestructuración acometida en la última década en sus modelos de negocios”.