Además de seguir impulsando el crecimiento del mercado de derivados de México, que está poco desarrollado, otro de los grandes retos es innovar para crear derivados ligados a la sustentabilidad o con un enfoque en temas ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) subrayó Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda y Crédito Público.

En su participación en el timbrazo celebrado en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), con motivo del inicio de la Tercera Edición del Torneo de Derivados ‘John Hull Award’, el funcionario federal aseguró que aunque este mercado cuenta con la infraestructura y el talento y el recurso humano, hay mucho trabajo que hacer.

“Quiero dejar un reto, tal vez para el siguiente año, que todos trabajemos en diseñar o pensar cómo podemos instrumentar derivados sustentables y que México se convierta en uno de los primeros países en incorporar este tipo de instrumentos, pero sobre todo en tomar ventaja para el desarrollo de nuestros mercados locales”, subrayó Gabriel Yorio.

Un derivado es un instrumento financiero pactado por contratos, el cual vincula su valor con otro vehículo financiero o no financiero. El mercado recurre a ellos para protegerse ante los riesgos en las fluctuaciones que tienen distintos activos como acciones, títulos de deuda pública o privada, índices, tasas de interés.

El subsecretario de Hacienda adelantó que después de que en el año 2020 el gobierno federal colocó bonos sustentables en el mercado internacional, hoy están trabajando en el lanzamiento de un instrumento ligado al tema de la sustentabilidad en el mercado de deuda del país.

“El tema de sustentabilidad está creciendo, no es sólo una moda. Los inversionistas están tomando decisiones cada vez más centradas en un enfoque con criterios (ASG), incorporándolos en su toma de decisiones, de tal manera que en los próximos años este tipo de criterios va a seguir incrementándose”, agregó.

Mercado poco profundo

En el mismo evento, el director general de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), José-Oriol Bosch, destacó la necesidad de promover la cultura y educación,  ya que actúan como palancas para apoyar el crecimiento mercado de derivados en México, el cual está poco desarrollado.

Destacó que este mercado ocupa el lugar 45 a nivel global, aún lejos de la posición (15) que ocupa la economía nacional a escala mundial.

“Tenemos que trabajar y ver cómo podemos seguir desarrollando nuestros mercados financieros, tanto el mercado de valores como el de derivados”, manifestó.  Entonces subrayó que al aumentar la cultura y educación financiera es lo que impulsará este deseado desarrollo, ya que su poca profundidad se explica precisamente “por falta de conocimiento”, más no por falta de interés. 

“Creo que a todos nos interesa y nos preocupa en dónde va a estar el tipo de cambio, en dónde van a estar en un futuro las tasas interés o el precio de algunos commodities”, añadió el directivo bursátil. 

judith.santiago@eleconomista.mx