A pesar del reciente comportamiento volátil de la paridad peso dólar, el mercado de bonos M ha mantenido una dinámica positiva evidenciada en nuestros índices de seguimiento, los cuales registraron un avance semanal de 0.67% y elevaron a 4.70% las ganancias acumuladas en el año (16.07% anualizadas).

Entre las causas que determinaron este buen desempeño, destaca lo que parecería una incorporación dentro de la curva local de rendimientos, de una reducción de 25 puntos base en la tasa de referencia del Banco de México (Banxico) para su próxima reunión de política monetaria (viernes, 27 de abril).

Al respecto, después del fuerte descenso observado en las tasas locales de la parte larga de la curva en las últimas semanas, y ante la junta de política monetaria en México, el mercado de bonos M se encuentra ante un abanico de posibilidades entre las que destacan las siguientes:

1. Banxico mantiene sin cambios su tasa de fondeo: éste parece ser el escenario base del mercado, ya que en la Encuesta de Expectativas de Analistas Financieros que levanta Banamex, el consenso anticipa que el próximo movimiento del Banco de México sea hasta marzo del 2013 con un alza de 25 puntos base. En este caso, se pueden materializar dos escenarios:

a. Toda vez que las tasas en los distintos plazos de bonos M han acumulado un descenso aproximado de 25 puntos desde el 30 de marzo, la permanencia de la tasa de fondeo en su magnitud actual puede dar pie a una toma de utilidades moderada -descenso en precios y alza en tasas- ante las importantes ganancias que los bonos M a plazos largos han acumulado en los últimos días.

b. Por otra parte, mantener inalterada la tasa de referencia del Banco de México puede ser interpretada como una señal de congruencia en la política monetaria, que mantendría ancladas las expectativas de inflación; de modo que las tasas en los plazos largos podrían permanecer estables.

2. Banxico disminuye su tasa de referencia en 25 puntos base: este escenario parece haber sido descontado por el descenso observado en las tasas a plazos más largos, por lo que las tasas en la parte media y alta de la curva posiblemente se mantengan estables. Sin embargo, es importante destacar que el efecto de esta acción monetaria sobre las expectativas inflacionarias y sobre la paridad peso dólar –que además, en fechas recientes, ha sido presionada por el entorno de incertidumbre en Europa– puede disparar una toma de utilidades en los bonos M de mayor plazo, con la consecuente repercusión negativa (alza) sobre sus tasas, en un horizonte de mediano plazo.

3. Un escenario menos probable dentro de las expectativas del mercado y a la luz de las presiones recientes sobre la paridad cambiaria, sería el de un recorte de 50 puntos base en la tasa de fondeo. En este caso, se generarían de manera artificial importantes diferenciales entre las tasas de corto plazo y las de la parte media-alta y larga de la curva de rendimientos o, en lenguaje técnico, importantes oportunidades de arbitraje que podrían favorecer un desplazamiento hacia abajo de la curva de rendimientos. En los plazos de más de 10 años, existe un margen de alrededor de 20 puntos base antes de alcanzar los mínimos históricos.

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