Deutsche BÖrse y la Bolsa de Valores de Londres (LSE por su sigla en inglés) prevén que su fusión cueste más de 350 millones de euros (375 millones de dólares) en pagos a banqueros, abogados, contadores y relaciones públicas, según un comunicado al regulador.

LSE enfrenta un cargo de 175 millones de libras (216 millones de dólares), mientras que Deutsche Börse incurrirá en costos por 150 millones de euros, además de impuestos para cada casa de Bolsa y las cifras se ubicarán por sobre las estimaciones originales.

Las dos bolsas también han permitido concesiones para mitigar preocupaciones sobre competencia respecto de su prevista fusión, dijo el martes la Comisión Europea.

La promesa de escindir la filial francesa de la liquidadora LCH Clearnet es la primera oferta concreta para aplacar a las autoridades antimonopolio de la UE. Los grupos dijeron el mes pasado que venderían la unidad a Euronext por 510 millones de euros.

Si habrá más concesiones o no, dependerá de cómo responda la Comisión Europea, rivales y clientes, aunque las bolsas están seguras de que lo que están ofreciendo será suficiente.

La Comisión Europea ha manifestado preocupaciones antimonopolio en torno a la fusión y su impacto en la liquidación de contratos de derivados, en particular. La entidad dijo que decidirá antes del 3 de abril.

Cierra filas

Deutsche Börse cerró filas en torno a su presidente y principal ejecutivo.

Las sospechas de que Carsten Kengeter podría haber aprovechado la fusión con Londres para su propio enriquecimiento han sido rechazadas por el Consejo de Supervisión de la sociedad alemana.

El órgano de control de Deutsche Börse ha expresado este martes su apoyo unánime al primer ejecutivo de la sociedad, acusado de haber hecho uso de información privilegiada en torno a la fusión con la LSE, la sociedad rectora de la Bolsa de Londres.

En ese sentido, se ha acreditado que no se produjo negociación alguna en torno a la operación hasta el 2016, unos meses antes de su primer anuncio en febrero del 2016.

La investigación abierta por la Fiscalía alemana se centra en la recepción por parte de Kengeter de acciones del grupo que preside y lidera como primer ejecutivo en diciembre del 2015.

De haberse encontrado pruebas o si quiera indicios de este extremo, la buena marcha de una operación se hubiera visto más comprometida que ahora ha de lidiar con los inconvenientes sobrevenidos por el Brexit.

El director general de la compañía ejerció el 14 de diciembre una opción sobre un total de 4.5 millones de euros en virtud de una de las cláusulas que rigen en su contrato.

Entonces, cualquier acercamiento de haber existido ya era desconocido por el conjunto del mercado, si bien los rumores en torno a una operación corporativa entre sociedades rectoras de parqués europeos están vigentes desde hace años. (Agencias)

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