Principles for Responsible Investment (PRI), una iniciativa global respaldada por la Organización de la Naciones Unidas, quiere que aseguradoras y más administradoras de fondos para el retiro (afores) en México se unan a los principios de inversión responsable.

De las 10 afores, únicamente cuatro se han convertido en signatarias del PRI y hasta ahora ninguna compañía de seguros se ha adherido a la iniciativa que promueve seis principios de inversión ambiental, social y de gobierno corporativo.

“Hoy, no invertir en acciones y proyectos que pongan atención en los factores ambientales, sociales o de gobierno corporativo, sobre todo si el horizonte es a mediano y largo plazos, que puedan llegar a descarrilar una inversión o afectar la reputación de una empresa, es casi como incumplir el deber como inversionista institucional”, asegura Eduardo Atehortua, director de Latinoamérica de PRI.

El directivo, que el año pasado organizó un encuentro entre grandes inversionistas institucionales, calificadoras de riesgo crediticio y otros jugadores del mercado, explicó que uno de los retos que tienen como organización es llegar a las aseguradoras en México, que también son grandes inversionistas.

Pero también, considera que otro reto es ayudar a los inversionistas que ya se adhirieron a los Principles for Responsible Investment para que el camino que tienen que recorrer para adoptar los seis principios de inversión sostenible no les tome tanto tiempo y los resultados se materialicen en un corto plazo.

Falta camino por recorrer

Eduardo Atehortua se mostró entusiasmado por los avances en México, aunque dice que falta todavía camino por recorrer. De hecho, ya está en conversaciones con dos de las seis afores que todavía no son signatarias, cuyo nombre se reservó, pero espera que se unan a estas mejores prácticas del mercado mundial.

“Una de las señales más importantes es que los inversionistas en México quieren que las empresas mexicanas reporten mejor información de sus prácticas de sostenibilidad y no solamente que lo reporten, sino que lo demuestren porque en la vida real puede que no lo sea y en el papel, sí”, explica.

Y es que, argumenta, tras referirse a un estudio global, que cuando aquellas empresas o proyectos que demuestran “ser sostenibles” tienden a ser más rentables a mediano y largo plazos, a diferencia de aquellas que no ponen atención a estos temas.

“El tipo de servicio, el nivel de ventas y la posición de mercado obviamente siguen siendo factores importantes; los inversionistas los van a seguir considerando para la toma de decisiones, pero ahora están comprendiendo que esa mirada solamente financiera ya no es suficiente para analizar una compañía”, enfatiza el director para Latinoamérica del PRI.

judith.santiago@eleconomista.mx