El mar de incertidumbre en el que está sumida la economía global no agita a Roberto Ruiz-Scholtes, director de Estrategia del banco de inversión UBS en España, que vislumbra un año 2017 en el que los sólidos fundamentos económicos y empresariales apoyados por condiciones monetarias muy expansivas volverán a prevalecer .

Todo ello pese a que, como reconoce, el 2017 volverá a estar dominado por decisiones políticas de resultado incierto .

En el horizonte están el caliente calendario electoral en Europa, con comicios en Holanda, Francia, Alemania y, probablemente, Italia, la compleja negociación del Brexit y el incierto camino que tome Estados Unidos tras la toma de posesión el 20 de enero del magnate republicano Donald Trump.

La firma suiza apuesta por invertir en el mercado estadounidense pese a la incertidumbre política.

La reforma fiscal podría hacer que los beneficios crezcan más de 11% previsto y encontramos allí las mejores compañías de los dos sectores que consideramos más atractivos: tecnología y farmacia , explica Scholtes.

Con respecto a los efectos que tendrá la incierta agenda económica del presidente electo de Estados Unidos Donald Trump, el directivo de UBS cree que serán asimétricos . (El cambio de rumbo económico) será más dañino para Europa y el resto del mundo que para los propios Estados Unidos. El efecto dependerá mucho de si prevalece la expansión fiscal o el proteccionismo comercial , refirió.

En lo que respecta al Viejo Continente, las perspectivas son menos optimistas. El banco suizo prevé que el crecimiento de la zona euro siga siendo débil y se sitúe en 1.5% en el 2017 y el 2018.

El empleo y la demanda interna se recuperan pero apenas lograrán compensar los lastres del rebote del petróleo, de la previsible pérdida de competitividad del euro, de la vuelta de la inflación y del frenazo de la economía británica por el Brexit , destaca Scholtes.