A pesar de que Petróleos Mexicanos (Pemex) conserva grado de inversión, los bonos que ha emitido en los mercados internacionales se negocian en grado especulativo, aseguró Luis Manuel Martínez, director senior y líder del Sector de Calificaciones Corporativas de S&P.

“Si vemos dónde se está negociando el papel de Pemex hoy, donde todas las agencias lo tienen con grado de inversión, el papel se negocia en grado especulativo, en niveles relativamente bajos. No corresponde la evaluación que estamos haciendo las calificadoras respecto de como está en el mercado”, puntualizó el directivo de la agencia calificadora.

S&P mantiene la nota “BBB+” con perspectiva Negativa, que ya descuenta el propio riesgo de la petrolera mexicana, así como integra el respaldo del gobierno federal ante algún incumplimiento de sus obligaciones de pago.

Martínez reiteró que el sentimiento del mercado, respecto de la deuda de la petrolera estatal, difiere de la opinión de la calificadora sobre la calidad crediticia de la empresa.

Puntualizó que Pemex sigue manteniendo el grado de inversión, pero su riesgo está igualado al del soberano por los apoyos del gobierno a la empresa; sin embargo, si se observa en dónde sitúa el precio de la deuda de México y de Pemex, hay una diferencia por el sentimiento del mercado.

“La acción de calificación como tal no tiene incidencia de que la empresa pueda moverse hacia adelante con esos planes para fortalecer la plataforma de producción. Con lo que puede tener incidencia es con la estrategia de financiamiento”, añadió.

De alto riesgo

El director ejecutivo de HR Ratings, José Luis Cano, consideró que más que especulativo, la deuda de Pemex es vista por los inversionistas con mayor riesgo que la soberana.

Explicó que aún no llega el grado de considerarlos “bono chatarra”, aún se mantiene en la raya de lo que consideran especulativo por su nivel de riesgo, en este caso un inversionista institucional, como un fondo de pensión, no lo tomaría porque el riesgo es más alto que el rendimiento que estaría obteniendo.

Para ser visto ya como un “bono basura” es que está en su nivel más bajo, se compra porque el beneficio que se obtendrá ya sólo es de liquidación. HR Ratings asignó la calificación “A-” con perspectiva Negativa, que es la misma para  México.

“Lo cierto es que si el inversionista que no está ligando a Pemex con el gobierno federal porque no está atendiendo las calificaciones, dice: ‘le estoy dando un peso a Pemex que está en nivel especulativo sobre las inversiones del gobierno federal, puede que la tasa del gobierno se incremente y en el momento en que Pemex cae, jale el nivel de riesgo de México”, acotó Cano.

El director de Análisis Económico en Black Wallstreet Capital (BWC), Amín Vera, dijo que sin el respaldo del soberano, es decir, considerando la calificación en stand alone, la nota de Pemex ya no refleja grado de inversión.

“El problema es que Pemex es muy grande y tiene una gran deuda, que nos puede hundir a todos (...) Si el Estado sale a tratar de rescatarlo en un evento de default, lo que se hundiría sería el soberano de México”, destacó Amín Vera.

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