Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, que los inversionistas consideran como un refugio, cayeron porque el desplome de los mercados bursátiles chinos puede tener repercusiones para el crecimiento económico mundial y por una baja de los precios del petróleo, que sugirió ausencia de presiones inflacionarias.

China permitió el jueves que el yuan sufriera su mayor caída en cinco meses y la operación de la Bolsa de Shanghai fue suspendida por segunda vez esta semana, ante una brutal ola vendedora.

La volatilidad impulsó los precios de los bonos del Tesoro, que se mueven en sentido inverso al rendimiento.

Los retornos se mantuvieron, sin embargo, sobre los mínimos de varias semanas que alcanzaron en la sesión. Las notas referenciales a 10 años ofrecieron 2.119% en las primeras horas de operaciones, su nivel más bajo en 10 semanas, mientras que los rendimientos de los bonos con vencimiento entre dos y 30 años tocaron mínimos de más de tres semanas.

Los precios del petróleo cerraron la sesión en baja y no lejos de los mínimos de 12 años que alcanzaron en la sesión. La debilidad del crudo presionó a los rendimientos de los papeles de más largo plazo.

Los bonos a 10 años subieron 8/32 en precio, para un rendimiento de 2.14%, comparado con 2.17% de la sesión previa. Las notas a 30 años cerraron con un alza de 9/32, para un retorno de 2.92%, frente a 2.94% del miércoles.