Desde diciembre del año pasado, las tasas de los bonos M han mostrado fuertes descensos de más de 70 puntos base; durante la semana pasada, este rally se acentuó a lo largo de la curva catalizado por los factores que se enuncian a continuación.

  • El Banco Central Europeo (BCE) comenzará su programa de alivio cuantitativo (quantitative easing) con la compra en el mercado secundario de bonos privados y de bancos centrales de la zona euro. El monto del programa alcanzará los $60,000 millones de euros (billions, en inglés). Esto generará mayor liquidez en el sistema financiero internacional así como menores tasas a nivel global, donde una posible recomposición de portafolios podría beneficiar a los bonos M por el amplio diferencial de tasas de interés a su favor. La decisión del BCE causó mayores descensos en la tasa del bono del Tesoro a 10 años que se ubica alrededor de 1.80%, cerca ya de su mínimo del 2013 (1 de mayo) que fue de 1.63%.
  • El dato de inflación a la primera quincena de enero en México mostró un crecimiento anual de 3.08%, con una deflación quincenal de -0.19%, impulsada en su mayoría por la caída en precios de servicios y productos agropecuarios. Lo anterior le podría dar al Banco de México mayores grados de libertad para mostrar un tono más laxo en su próximo comunicado de política monetaria.

Cabe destacar que las mayores caídas han sido en la denominada parte larga de la curva local de rendimientos, es decir, los plazos de más de 10 y hasta 30 años, plazo en el que la tasa se ubica en 5.94%, con una baja de 61 puntos base (pbs) en lo que va del año. En la parte media de la curva, la tasa a 10 años cotiza alrededor de 5.30% y presenta un descenso considerablemente menor (51 puntos base) y, finalmente, en la parte corta de la curva (1 a 5 años) las tasas se ubican por encima del mínimo del año pasado. Es decir, la revaluación de los bonos por efecto de la caída en tasa ha sido especialmente pronunciada en los plazos más largos, lo que sugiere que aún puede existir valor en la parte media y corta de la curva por el moderado descenso que han mostrado respecto a los bonos de mayor plazo.

Para esta semana, la expectativa del mercado es que en su comunicado de política monetaria, la Reserva Federal de EU (Fed) anuncie su intención de mantener sin cambio su tasa de referencia y de mantenerla así durante un periodo de tiempo prolongado. Esta posibilidad, aunada al resultado de inflación en la primera quincena de enero (1QE) y a la inyección de liquidez del BCE, genera un marco apropiado para que Banxico tenga cuando menos un tono más laxo en el comunicado de su próxima reunión de política monetaria (29 de enero) por los siguientes motivos:

  1. La deflación en 1QE, en la que la caída en los precios de telefonía de larga distancia y electricidad podrían condicionar a menores tasas inflacionarias en lo que resta del año.
  2. Con lo anterior, se anclan las expectativas de inflación en 300 puntos base (3.0 por ciento).
  3. Inyección de liquidez en Europa que propicia menores tasas de interés a nivel global.
  4. Alza en la tasa de la Fed que se podría extender hasta diciembre del 2015.
  5. Otras condiciones monetarias relativas; bajas de tasas de referencia en Suiza, Perú, Kenia, Turquía, Canadá, entre otros.

Lo anterior puede dar continuidad al rally en el mercado de bonos M de modo que la tasa de rendimiento a 10 años puede ubicarse por debajo de 5.10 por ciento. El mayor riesgo sería un cambio de tono en el comunicado de la Fed, lo que desdibujaría el escenario positivo aquí planteado.

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