El mercado accionario está estancado, con pocas empresas cotizando. Tan sólo en los últimos 11 años llegaron 31 nuevas empresas a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), pero en el mismo periodo otras 28 emisoras se han ido, por distintas razones.

Analistas del mercado bursátil reconocen que la Bolsa es muy pequeña respecto al tamaño de la economía nacional, pues apenas hay 140 empresas listadas.

Y hay, al menos, otras tres emisoras que han solicitado a la autoridad regulatoria su baja en la Bolsa de valores. Mientras tanto se han cumplido dos años sin ninguna Oferta Pública Inicial (OPI).

Son las mismas empresas las que están en Bolsa, realmente no ha crecido e inclusive hay empresas que están pensando deslistarse y salirse”, dijo hace unos meses el expresidente de la BMV, Guillermo Prieto.

Entre el 2018 y el 2019, años en los que no hubo ninguna OPI o que ninguna empresa listó acciones en Bolsa, se registró el desliste o salida de cinco emisoras.

En este 2019 dos firmas se salieron del mercado. Citigroup, una institución financiera global, se deslistó del mercado accionario mexicano para cambiarse al Sistema Internacional de Cotizaciones, lo anterior para reducir costos de operación, argumentó la propia emisora.

Rassini, una empresa de la industria automotriz, también dio de baja el listado de sus acciones en la BMV a través de una Oferta Pública de Adquisiciones.

Grupo Financiero Ve por Más expuso en su momento que Rassini tomó esta decisión porque “el precio de sus acciones no reflejaba el valor fundamental en el mercado accionario mexicano”.

Mientras que en el 2018, quienes abandonaron el centro bursátil fueron la compañía minera First Majestic Silver Corp; la distribuidora de productos farmacéuticos y de consumo, Grupo Casa Saba, además de Interacciones por la fusión con su matriz Grupo Financiero Banorte.

Información proporcionada por la BMV muestra que en total 28 empresas han salido de Bolsa entre el 2008 y el 2019, como Monex Casa de Bolsa, Grupo Iusacell, Grupo La Moderna, Telmex, Universidad CNCI, Grupo Martí y Grupo Nutrisa.

Tiraron la toalla

Actualmente, la empresa textil Hilasal, la dueña de la marca de galletas Mac’Ma, Ingeal y General de Seguros (Genseg) están en trámites de deslistado.

En el caso de Hilasal, el motivo es por el cierre de su negocio y de Igeal porque su cotización está suspendida desde el 2012 y no se han cruzado operaciones en el mercado de valores desde el 2010.

Genseg pidió autorización para llevar a cabo una Oferta Pública de Adquisición.

Igualmente, entre el 2008 y el 2019 debutaron 31 empresas en la BMV, sin considerar los listados de dos sociedades de propósito específico para la adquisición de empresas (SPAC, por su sigla en inglés), Vista Oil &Gas y Promecap.

Entre las nuevas integrantes de la plaza bursátil están el propio Grupo Bolsa Mexicana de Valores, la minorista Chedraui, Aeroméxico, así como Grupo Lala, Rotoplas y José Cuervo.

Falta crecimiento económico

Jacobo Rodríguez, director de Análisis Financiero de Black Wallstreet Capital, explicó que se necesita de un panorama de crecimiento económico en el país y de un entorno positivo y de certidumbre en el mercado financiero para que las empresas estén más dispuestas a emitir acciones y para mantearse en Bolsa.

“Hay una relación directa entre la propia situación del mercado y el crecimiento de la economía del país para que haya OPI. Mientras el mercado se comporta de buena manera subiendo, en esos periodos se aceleran las ofertas públicas porque refleja que hay apetito de parte de los inversionistas”, consideró el especialista en temas bursátiles.

Hemos visto que en los últimos dos años no ha habido ofertas públicas y esto responde al desempeño que ha tenido la Bolsa en México”, reiteró.

Respecto a los despistes de las empresas en el mercado accionario, Jacobo Rodríguez comentó que es un tema que depende de las diferentes emisoras, como puede ser por cuestiones de adquisiciones o fusiones. 

También hay socios o dueños de las empresas que ya no les interesa tanto que sus acciones están listadas en Bolsa o que han visto que su desempeño es castigado por el mercado. 

“Son casos muy específicos que dependen de las necesidades y decisiones de las propias emisoras”, expresó el estratega de BWC.

Después de reconocer que el mercado es muy pequeño y de dos años sin OPIs, el directivo de BWC confío en que en el 2020 se reactive este mercado, pero dependerá también de un crecimiento económico un poco más sostenido luego de que en este 2019 estuvo totalmente estancada.

Jacobo Rodríguez mencionó que la administración actual anunció, a principios de este año, incentivos fiscales para que nuevas empresas lleguen a Bolsa. 

Así, las empresas que coloquen sus acciones por primera vez en el mercado pagarían 10% de Impuesto sobre la Renta, desde un precio de 35 por ciento.

judith.santiago@eleconomista.mx