Si uno escucha o lee a los analistas y estrategas en el sector financiero, se dará cuenta de que el principal sostén de la expectativa optimista con relación a los rendimientos que puede tener la Bolsa de México este año es la idea de una recuperación en el crecimiento. Mientras este argumento sigue sin mostrarse, los números de las empresas acentúan la falta de apetito por las acciones en nuestro mercado.

Después de que en el 2013 muchas de las emisoras tuvieron una historia pobre en términos de rendimientos, y por ende el IPC no logró un rendimiento positivo; las expectativas generadas por las reformas y el empuje aparente de la economía norteamericana han hecho a casi todos pensar que este año la Bolsa pudiera volver por sus fueros. Hasta ahora, la historia es exactamente la contraria.

Simplemente no hay apetito por las acciones mexicanas. Una parte de esta inapetencia la generan el entorno adverso que a nivel global se sintió en enero, cuando se ajustaron los mercados en Estados Unidos y se sacudieron seriamente las bolsas emergentes.

Ahora parece haber de nuevo tranquilidad. Las bolsas norteamericanas han retornado casi a sus niveles máximos y por el momento las presiones en los mercados emergentes se han aminorado. Sin embargo, la Bolsa sigue muy cerca de su mínimo de los últimos siete meses y no da muestras de fortalecerse.

La causa es sencilla, el argumento generalizado no está siendo confirmado. Los datos más recientes en los Estados Unidos son malos y preocupan a todos. La información en Europa y China no es tampoco complaciente con una postura optimista. En México, el dichoso crecimiento mayor no se siente y, peor aún, los reportes de las emisoras al cierre del año pasado, aunque aún son pocos, describen resultados todavía muy malos en su mayoría.

Los números de cierre de año de emisoras como ALPEK, ALFA, los bancos GFNORTE Y SANMEX, las grandes como AMX y WALMEX no han correspondido a las expectativas de los inversionistas y más bien han generado posturas más conservadoras en las estimaciones de todos.

Estas posturas limitan las ganas de entrar al mercado. Si éste mismo además se ve influido por colocaciones primarias que recientemente se han visto frustradas (Office Depot, VivaAerobus) simplemente prevalece el criterio de esperar a ver quién es el primero que se echa al agua.

No parece que la historia vaya a cambiar, al menos en el transcurso de este trimestre. Los reportes que faltan van a seguir siendo decepcionantes. No parece que los correspondientes al cierre del primer trimestre vayan a mejorar mucho si nos apegamos a la información anecdótica y a algunas cifras relativas a enero.

Entonces, el gran envión del mercado parece pospuesto para mejores épocas que seguimos esperando que se presenten en la primavera. Ojo, si no es así, podríamos empezar a ver razonamientos más cautelosos entre los inversionistas y correcciones a los estimados, que hasta hoy predicen un rendimiento atractivo para el mercado. Si tal cosa se presenta, el mercado podría seguir sin tener compradores por un tiempo mucho más prolongado.

*Rodolfo Campuzano Meza es Director de Estrategia y Gestión de Portafolios de INVEX. Cualquier pregunta o comentario puede ser enviado al correo:

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