El gerente regional de Estrategias de Ahorro e Inversión de SURA Asset Management (SAM), Cristóbal Doberti, sugirió que en un entorno en donde aún prevalece la incertidumbre por factores comerciales y geopolíticos, todavía no es momento de tomar mayor riesgo en las inversiones en renta variable, como tampoco exponerse excesivamente en activos de refugio, como típicamente lo ha sido el oro. Más bien, buscar un balance entre la renta variable y renta fija.

“En el mercado de renta variable, en este escenario de crecimiento global contenido, creemos que lo razonable es buscar invertir en aquellas regiones que muestran mejor desempeño relativo. En el caso de los países desarrollados, creemos que Estados Unidos tiene una posición superior que Europa y Japón”, destaca el entrevistado.

Y es que, puntualiza, una tasa de crecimiento económico modesta se refleja también en menor utilidad para las empresas.

“En renta fija con el entorno de tasas de interés bajas y de estímulo monetario por parte de los bancos centrales, probablemente los spread corporativos se van a mantener presionados, por lo tanto, nuestra recomendación es tomar papeles corporativos, principalmente los de mejor calificación de riesgo crediticio”, añade Doberti.

Consideró que el 2019 fue un año bastante inusual por los rendimientos generados en el mercado global. Tan sólo el S&P 500 dio un retorno de 28.8%, el más alto registrado desde el 2013; mientras que el Dow Jones cerró con un alza anual de 22.3% y NASDAQ con un beneficio de 35 por ciento.

Récords, poco probables

Aunque mencionó que en este 2020 es poco probable que se vuelvan a ver los récords marcados en el 2019 en el mercado de renta variable de Estados Unidos; sin embargo, no descartó que sigan presentándose fuertes retornos.

“En ningún caso esperemos que se repita lo que vimos en el año pasado que fue excepcional, porque tuvimos el 2019 con una base muy baja en términos de rendimientos frente al 2018”, explica Cristóbal Doberti.

Ante una economía global que se ha desacelerado y ha debilitado la actividad del sector exportador y manufacturero, lo razonable, considera el estratega de inversiones de SAM, es preferir los segmentos vinculados al consumo interno de los países.

“Si pensáramos que las tensiones comerciales se van a moderar eso le daría espacio a los sectores manufactureros de recuperarse y claramente los sectores más vinculados con el comercio internacional se verían más beneficiados”, comenta.

México, valuaciones bajas

En el caso de México, mencionó, los activos están en niveles históricamente bajos; el mercado bursátil muestra una ralentización debido a que la economía nacional está estancada.

“Con tasas de interés muy atractivas y con la renta variable en niveles bajos respecto a su historia hay drivers como el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) o alguna noticia dentro de la agenda económica local que permita un mejor dinamismo en los sectores de inversión para que veamos una recuperación más importante en la valorización de los activos”, aseveró.

Cristóbal Doberti mencionó que el año que arranca sigue en la mente de los inversionistas la inquietud por las tensiones comerciales de Estados Unidos y China, lo que se va a mezclar con el proceso electoral estadounidense.

También se tendrá atención en la evolución del crecimiento de la economía global.

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