Empresas del sector alimentos que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), como Bimbo, Gruma y hasta Bachoco, se han visto beneficiadas con la actual baja en el precio del maíz, una de sus principales materias primas.

Sin embargo, a decir de analistas, este efecto podría ser temporal, ya que prevén que los precios del grano no se mantendrán bajos por mucho tiempo.

Después de que el maíz alcanzó precios récord de 7.73 dólares por bushel el 7 de mayo pasado, hasta este viernes 24 de septiembre su precio ha caído a 5.27 dólares por bushel (medida equivalente a alrededor de 25.4 kilos), lo que significa una reducción de 31.83 por ciento. En lo que va de septiembre, el precio del maíz ha bajado 1.36%, mientras que en agosto se redujo otro 2.38 por ciento.

Estos precios significarán en cierta medida una menor presión para las compañías, ya que pueden tener ahorros importantes en sus costos de operación, aunque típicamente contratan coberturas para cubrirse de estas fluctuaciones, explicaron especialistas.

Importante repunte

Desde que el precio internacional del maíz comenzó a caer, luego de haber tocado su nivel máximo del año el 7 de mayo, a la fecha, las acciones de la panificadora más grande del mundo, Grupo Bimbo, han repuntado cerca de 37.76%, a 56.62 pesos desde los 41.10 pesos con los que abrieron el 7 de mayo en la Bolsa Mexicana de Valores.

Por su parte, los papeles de la productora de harina de maíz y tortillas, Gruma, también han tenido un incremento de 8.17%, a 231.69 pesos desde los 214.19 pesos del 7 de mayo.

En el mismo lapso, los papeles de Bachoco han subido marginalmente (0.88%) a 76.51 pesos desde los 75.84 pesos.

“Gruma y Bachoco son algunas de las empresas en Bolsa beneficiadas por la baja en el precio del maíz, ya que significa menores gastos, por lo que se esperaría que sus márgenes de ganancias sean más altos”, explicó Jacobo Rodríguez, director de Análisis Financiero en Black Wallstreet Capital (BWC).

Alfonso García Araneda, director general en Gamma Derivados, detalló que ya comenzó la cosecha de maíz en Estados Unidos, y en el último reporte sobre oferta y demanda del Departamento de Agricultura de ese país (USDA, por sus siglas en inglés) durante septiembre mejoró el rendimiento de la cosecha del grano a 11.09 toneladas por hectárea, lo que hizo que se presionaran los precios.

Otros factores de presión para los precios del grano son el hecho que China empezó a disminuir su demandas, y el comienzo de la segunda siembra de maíz en Sudamérica, donde se espera buena producción debido a una buena superficie y avances de siembra, además de los climas adecuados.

Perspectivas

Según Todd Hultman, analista del Mercado de Cereales en la firma de análisis de datos DTN, “la visión a corto plazo es bajista para el precio del maíz, ya que este se vio presionado por las lluvias tardías y las preocupaciones sobre el tráfico fluvial después del huracán Ida”.

Dijo que “desde el punto de vista técnico, será más interesante ver si el maíz de diciembre puede mantenerse por encima del mínimo de mayo de 5 dólares por bushel a medida que avanza la cosecha. Las posiciones largas especulativas han experimentado una gran reducción, aproximadamente un 40% desde el pico en enero de 2021”.

Jacobo Rodríguez comentó que la expectativa en el corto plazo de la cotización del maíz es que comience a moderarse, lo que aligeraría las presiones de costos para las empresas que dependen de esta materia prima. Aunque a más largo plazo, se espera que los costos continúen al alza, sobre todo por cuestiones de desabasto, temas inflacionarios y ciertas complicaciones en las cadenas logísticas de comercio a nivel mundial.

Ana Azuara, analista de Materias Primas en Banco Base, explicó que si bien el precio de los principales granos como el maíz, trigo y soya han caído en septiembre, no se encuentran en su punto más bajo, como a inicios de este año.

“En general, los precios aún se mantienen bastante altos, en parte, derivado de presiones inflacionarias, lo que provoca que los precios no bajen y aunque actualmente están bajos se debe a una mejor expectativa de las cosechas de Estados Unidos”, comentó.

”Habrá que ver en octubre o noviembre como salen las cosechas de los países productores para ver si van a ser suficientes (como para mantener los precios actuales)”, añadió.

No obstante, reiteró que las empresas que tienen al maíz como uno de sus principales insumos hacen uso de coberturas, esto significa que los productores de materias primas aseguran el precio de sus cosechas y se van renovando cada periodo, a pesar de no haber tenido una producción tan favorable derivado de externalidades.

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