La inversión de los fondos centrados en valores de renta fija registró un aumento anual  a mayo de 2020, mientras que lo invertido en el rubro de renta variable mostró un ligero descenso, de acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB).

Los fondos de inversión en deuda sumaron 1 billón 931 millones 259,000 pesos, 8.10% mayor a lo registrado al cierre de mayo del 2019.

Por su parte, las inversiones en acciones de empresas alcanzaron 613,523 millones de pesos, una ligera baja de 0.82 por ciento.

Los fondos de inversión en México ya suman un monto total de 2 billones 544 millones 728,000 pesos, cifra equivalente al 10.46% del Producto Interno Bruto del país.

A mayo de 2020, se registraron 606 fondos de inversión en México, siendo menor el número de instrumentos de deuda con 255 contratos, lo que contrasta con los 351 registrados en renta variable.

Mientras que el número de clientes también se observo un incremento de 10.17%, al pasar de 2 millones 420,923 en mayo del 2019 a 2 millones 667,138 en mayo pasado, de acuerdo con las cifras de la AMIB.

Tercero más importante

Los fondos de inversión se han convertido en el tercer intermediario en importancia del sistema financiero mexicano, solo por detrás de la banca comercial y de las Afores.

El recién nombrado presidente de la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles, Álvaro García Pimentel Caraza, destacó la relevancia y los retos en esta industria, que dijo, tiene todo el potencial para crecer.

El directivo señaló que a pesar de que no es una industria boyante, existen áreas de oportunidad y el potencial crecimiento considerable, pues a través de estos instrumentos de inversión se financian grandes proyectos que el país necesita para su crecimiento y desarrollo.

A tres meses de haber asumido la presidencia de la AMIB, García consideró que uno de los principales retos es que el mercado de los fondos de inversión crezca, qué aumente el número de inversionistas.

Hará todo lo posible para que “el negocio se perfile de acuerdo a la escala que tiene la economía mexicana en el mundo porque está muy por debajo donde debería estar”.

judith.santiago@eleconomista.mx