El precio del aluminio alcanzó el lunes los 3,000 dólares la tonelada, un récord desde 2008, en medio de las restricciones de producción en China y un golpe de Estado en Guinea, uno de los principales productores de bauxita.

La tonelada de aluminio, un metal utilizado en el transporte y la construcción, alcanzó 3,000 dólares en la Bolsa de Metales de Londres (LME). Tras alcanzar esa marca, retrocedió hasta los 2,924 dólares en las operaciones de la tarde.

"Los precios alcanzaron un nuevo máximo el lunes en la estela del carbón, la fuente de energía de las fundiciones chinas”, dijo Anna Stablum, analista en Marex Spectron.

"Es probable que la escasez de carbón en China se agrave en el cuarto trimestre con la llegada del invierno y la necesidad de calentar a la población, lo que podría hacer subir más al aluminio", advirtió.

Las autoridades chinas también están pidiendo a algunas fundiciones que dejen de funcionar para limitar el consumo de electricidad, a pesar de que los planes nacionales de inversión en infraestructuras están impulsando la demanda.

"El riesgo político pesa sobre el aluminio en China y, cada vez más, en la Unión Europea", resumen analistas de Goldman Sachs en una nota.

Además, la demanda de aluminio, al igual que la de otros metales industriales y, en general, de materias primas, es especialmente elevada, ya que los consumidores se están beneficiando de la recuperación tras la pandemia de Covid-19.