Establecer cada año con precisión quirúrgica la prospectiva para los siguientes 12 meses no es tarea fácil, sobre todo cuando la inestabilidad de las principales economías continúa generando un marco de incertidumbre para los principales mercados económicos y financieros.

La crisis global de 2007 no ha terminado y va para largo, cualitativamente es más compleja , refirió Arturo Guillén Romo, catedrático e investigador del Departamento de Economía de la UAM-I, en una conferencia impartida en noviembre en la UNAM.

Lo anterior fue corroborado, antes de haber transcurrido una semana, por Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), quien afirmó que a siete años del colapso de Lehman Brothers, la estabilidad financiera todavía no está asegurada. De ahí que el 2016 no será halagüeño; por el contrario, será un año duro a nivel global, además de que hay debilidades en el sector financiero y bancario, y riesgos financieros en los países emergentes.

Los cálculos del crecimiento económico del organismo internacional son claros, la economía mundial tendrá un crecimiento de 3.6%, mientras que Estados Unidos alcanzará 2.75% y la economía mexicana solo lo hará 2.5 por ciento.

El Banco Mundial también ha expresado lo propio, pues advierte que el crecimiento económico global será de 2.9%; el de Estados Unidos, 2.7%, y México lo hará al 2.8% con la ventaja de que el PIB nacional experimentará una aceleración suave pero constante de aquí al 2018, impulsada por una mayor demanda de Estados Unidos y el efecto positivo de las reformas recién puestas en marcha.

Por su parte, BofA Merrill Lynch Global Research elaboró su propia perspectiva para los mercados en 2016, en la que sintetiza lo expuesto anteriormente, es decir, prevé un año de modesto crecimiento global; el comienzo de un lento crecimiento económico para los Estados Unidos; mercados emergentes en tránsito de recuperación, y retornos de un solo dígito dirigidos por cíclicos de alta calidad. Como constantes, revela la tensión en torno al crédito, las tasas de interés y los riesgos en los mercados cambiarios.

Arturo Valdés, director general adjunto de la Tesorería y Mercados de Casa de Bolsa de Intercam Banco, pronostica que en el 2016 se vivirá un entorno de menor volatilidad que en el 2015, con un peso comportándose en niveles de 16.53, con un rango de variación de +/-130 o 140 centavos .

En sus previsiones para la cotización del peso frente al dólar, en su encuesta de expectativas, Banamex refiere una corrección de 16.55 para el cierre del 2016.

Los mercados

Como consecuencia de lo anterior, en el ámbito bursátil sucederá lo propio como efecto de estas variables macroeconómicas.

En sus perspectivas de mercado, Pioneer Investments, a través de Giordano Lombardo, consejero delegado y director de inversiones del grupo, afirma que habrá alzas cíclicas en un contexto de menor crecimiento estructural, por lo que sus predicciones son moderadamente positivas con respecto a los activos de riesgo, en especial la renta variable, pero con un riesgo creciente de que se produzcan sucesos extremos; por lo que para generar valor recomienda la alta convicción en la gestión del riesgo.

El mercado de renta variable tendrá un crecimiento mejor que el del 2015, aunque nada espectacular, y prevemos tener rendimientos de 5 a 7% y el IPC cerrando el año en los 48,000 puntos , comenta Arturo Valdés de Intercam Banco.

¿Dónde se invertirá prioritariamente?

Será en el segundo boom de las burbujas financieras, que tiene ver con el sistema de pensiones, con ellas el mercado financiero va a estar muy atractivo. Otros sectores importantes serán la industria armamentista, la biotecnología, la manufactura, la industria automotriz, y la aeroespacial; pero, sin duda, la prioridad serán las pensiones , afirma Antonio Mendoza Hernández, catedrático de la Facultad de Economía de la UNAM.

Con la experiencia de las anteriores crisis, ¿es factible predecir las burbujas financieras?

En la crisis de las subprime en 2008, nadie, ni el mismo FMI, tenía el pronóstico para saber cuándo estallaría dicha burbuja y su magnitud, debido a la existencia de los mercados estructurados, de los cuales se desconoce lo que contienen. De ahí que no se puede regular lo que se desconoce, son tan irregulables que es más complicado dejar que quiebre un banco a rescatar una nación, por la magnitud de sus deudas y la magnitud en la que están estructurados , agrega Mendoza Hernández.

Por su parte, Russ Koesterich, director administrativo, estratega principal de Inversiones Globales y de iShares de BlackRock, sugiere el estado de alerta, pues aún pueden desencadenar la volatilidad algunos acontecimientos a nivel internacional como la venta masiva en China , indicio de que el país asiático todavía significa un riesgo sistémico. Por lo tanto, solo tenemos expectativas moderadas respecto de las acciones estadounidenses en el 2016 y no esperamos ver nuevamente rentabilidades de dos dígitos .

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