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El papa León pide perdón por el papel histórico de la Iglesia en la esclavitud
El papa León XIV pronunció este lunes la disculpa más clara hasta la fecha por parte de un papa por el papel de la Iglesia católica en la esclavitud, reconociendo tanto su tardanza en condenar dicha práctica como su implicación histórica en su legitimación.

El papa León XIV pronunció este lunes la disculpa más clara hasta la fecha por parte de un papa por el papel de la Iglesia católica en la esclavitud, reconociendo tanto su tardanza en condenar dicha práctica como su implicación histórica en su legitimación.
En un pasaje clave de su primera encíclica, León afirmó que la Iglesia había tardado siglos en reconocer plenamente "el flagelo de la esclavitud" como incompatible con la dignidad humana, calificando ese legado de "una herida en la memoria cristiana".
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"Por ello, en nombre de la Iglesia, pido sinceramente perdón", escribió en la encíclica, expresando su "profundo dolor" por el sufrimiento padecido por las personas esclavizadas. León reconoció que las autoridades eclesiásticas habían respondido, en ocasiones, a los gobernantes regulando y legitimando formas de subyugación, incluida la esclavitud de los no cristianos. También reconoció que, antes de esa época, en la Edad Media, las instituciones eclesiásticas tenían sus propios esclavos.
Afirmó que la Iglesia solo llegó a una "condena formal, absoluta y universal" de la esclavitud en el siglo XIX, bajo el pontificado de León XIII, tras lo que el actual pontífice describió como un largo periodo de incoherencia en la doctrina y la práctica.
Estas declaraciones suponen la admisión papal más explícita hasta la fecha de la responsabilidad institucional, y van más allá de las declaraciones anteriores de otros pontífices, que se centraban en las acciones de cristianos individuales más que en el propio Vaticano.
Durante una visita a África en 1985, Juan Pablo II pidió perdón por el sufrimiento causado por "hombres pertenecientes a naciones cristianas" en el comercio de esclavos.
El predecesor de León, Francisco, condenó la difícil situación de los esclavos actuales y repudió de manera formal los documentos papales del siglo XV que fueron utilizados por las potencias coloniales para dar legitimidad a sus acciones, entre las que se incluía la esclavitud.

