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Javier Milei reforma por decreto los servicios de inteligencia en Argentina
La decisión de Milei fue cuestionada por la oposición. Un interbloque de diputados denunció que los servicios de inteligencia "no pueden transformarse en una policía secreta"

El presidente argentino, Javier Milei, habla durante la ceremonia oficial de presentación de seis nuevos aviones F-16 Fighting Falcon en el Área de Material Río IV en Río Cuarto, provincia de Córdoba, Argentina, el 6 de diciembre de 2025.
El presidente argentino, Javier Milei, decretó una reestructuración de la Secretaría de Inteligencia del Estado (Side) que redefine sus competencias y le otorga la potestad de detener personas.
La Side dijo en un comunicado que el objetivo de la reforma es "acotar, definir y clarificar" tanto la estructura como las competencias del organismo.
El decreto publicado el viernes en el boletín oficial dispone, entre otros puntos, que "el personal de inteligencia podrá proceder a la aprehensión de personas, debiendo dar aviso inmediato a las fuerzas policiales y de seguridad competentes".
Además establece que las actividades de inteligencia tengan "carácter encubierto".
La decisión de Milei fue cuestionada por la oposición. Un interbloque de diputados denunció que los servicios de inteligencia "no pueden transformarse en una policía secreta", según un comunicado.
Legisladores de Provincias Unidas, Coalición Cívica y Encuentro federal (centro y centroderecha) consideraron que la medida "abre la puerta a prácticas de vigilancia sobre áreas y trabajadores que nada tienen que ver con tareas sensibles".
Por su parte, el diputado peronista Agustín Rossi (centroizquierda, oposición) aseguró que habilita a las fuerzas armadas a hacer tareas de inteligencia interior, y advirtió que su bloque trabajará en el Congreso para hacer caer el decreto, lo que requeriría el rechazo de ambas cámaras.
En su comunicado, la Side dice que las tareas de contrainteligencia previstas en el decreto están destinadas "a proteger al Estado argentino frente a acciones de inteligencia, espionaje o injerencia de agentes externos".
Argentina sufrió dos grave atentados en la década de 1990. El 18 de julio de 1994, un coche bomba destrozó la mutual judía AMIA en Buenos Aires, con un saldo de 85 muertos y más de 300 heridos. Dos años antes, otra bomba había explotado en la embajada de Israel, con un balance de 29 muertos y más de 200 heridos.
rrg
