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Inmigrantes en Estados Unidos resienten escalada de la violencia atemorizante del ICE
A un año y medio del segundo mandato del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, los inmigrantes resienten una escalada de violencia de las autoridades migratorias y el aumento drástico en la aplicación de las leyes en la materia, plantean especialistas
La muerte de inmigrantes durante operativos recientes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos ha atraído la atención sobre una escalada de violencia atemorizante de las autoridades; las difíciles condiciones en que viven las personas cautivas en centros de detención; el aumento drástico en la aplicación de las leyes de migración y el congestionamiento en las cortes especializadas en esa materia.
Para la directora ejecutiva de la Coalición por los Derechos de los Inmigrantes (CHIRLA por sus siglas en inglés), Angélica Salas, lo que ocurre en las calles de Estados Unidos cuando incursionan elementos del ICE, no puede considerarse como acciones de seguridad pública ni actos para hacer cumplir la ley. Se trata de violencia estatal con la intención de aterrorizar a las comunidades, mediante el miedo, la intimidación y la violencia letal.
Calificó como “asesinato extrajudicial” la muerte del inmigrante de origen colombiano, Johan Sebastian Durán Guerrero, ocurrido el 13 de julio pasado en Biddeford, Maine, durante un tiroteo en el que estuvieron involucrados agentes del ICE, sucedido tan solo a unos días del asesinato del mexicano Lorenzo Salgado Araujo, el 7 de julio pasado en Houston, Texas y remarcó que ambos casos forman parte de una escalada de violencia “devastadora e inaceptable”.
La activista recalcó que estos no son incidentes aislados y reflejan un sistema de control migratorio cada vez más militarizado, impune y dispuesto a usar la fuerza letal.
55 personas han muerto bajo custodia del ICE; 18 eran mexicanos
Entre el 20 de enero de 2025, cuando inició el segundo mandato del presidente Donald Trump y el 13 de junio de 2026, un total de 55 personas habían fallecido bajo custodia del ICE. De esa cifra, 18 eran de origen mexicano.
Al respecto, el asesor principal de tecnología y derechos humanos de Human Rights Watch, Brian Root, expuso que la tasa de mortalidad bajo custodia del ICE es la más alta en muchos años, incluso teniendo en cuenta el aumento de las detenciones.
Según esa organización, durante el primer año del segundo mandato de Trump, el número de personas detenidas por el ICE aumentó 77%, pasando de aproximadamente 40,000 a más de 71,000. Actualmente están detenidos en esos centros alrededor de 14,000 mexicanos.
Lo alarmante es que, al mismo tiempo, la tasa de muertes bajo custodia del ICE se incrementó 140%.
Ante esa situación, Brian Root consideró que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) y el Congreso de ese país deben actuar de inmediato para reducir el número de personas detenidas y garantizar el acceso a una atención médica adecuada, de conformidad con las obligaciones asumidas por ese país en materia de derechos humanos ante instancias internacionales.
En ese contexto, diversas organizaciones que tienen como causa la defensa de los derechos humanos de los migrantes han llamado la atención sobre las inadecuadas condiciones en las que permanecen los migrantes en los centros de detención.
Physicians for Human Rights realizó un análisis médico de 39 muertes ocurridas bajo custodia del ICE durante el primer año de la actual administración Trump, basándose principalmente en información pública limitada.
En un caso, Maksym Chernyak, un hombre ucraniano de 44 años presentó síntomas claros de emergencia médica antes de sufrir un derrame cerebral tras presentar síntomas inequívocos de una emergencia médica que el personal del centro de detención presenció, pero no atendió.
Las revisiones sobre el actuar de las autoridades concluyeron que las consiguientes demoras en su traslado a un centro de atención médica de mayor nivel contribuyeron casi con toda seguridad a su muerte.
En otro caso, Lorenzo Antonio Batrez Vargas, de 32 años, falleció bajo custodia del ICE en 2025 tras ser diagnosticado con COVID-19 y permanecer 12 días en aislamiento.
Un recuento realizado por CNN en español expone las condiciones en que murieron: Siete fueron encontrados inconscientes en sus celdas; dos por paro cardiaco; tres por disparos en balaceras en las que estuvieron involucrados agentes del ICE; dos por complicaciones medicas; uno de cáncer avanzado y uno cayó de un techo durante una redada. A eso debe agregarse el caso ocurrido el pasado jueves 16 de julio cuando se reportó que “un ciudadano mexicano” murió atropellado en San Agustín, Florida.
De acuerdo con la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, el número de instalaciones de detención autorizadas por ICE aumentó de 134, que operaban en enero de 2025 a 239 (al menos hasta abril de 2026), lo que significó un aumento de 78%.
Además, el ICE planea continuar estos esfuerzos de expansión en 2026 mediante una nueva inversión de 38,000 millones de dólares. Parte de esos recursos se destinarán a convertir almacenes en centros de detención.
La aplicación de las leyes migratorias se endureció
La angustia en que viven los migrantes no solo se observa en los centros de detención, sino en las calles de sus comunidades, debido al asedio de los operativos de los agentes federales.
Un análisis realizado por Graeme Blair, Profesor de Ciencias Políticas, UCLA y David Hausman, profesor adjunto, Facultad de Derecho de la UC Berkeley, revela que en lo que va de la segunda administración del presidente Donald Trump, la constante ha sido un aumento drástico en la aplicación de las leyes de migración.
Eso se tradujo en la multiplicación por cinco del número de deportaciones y la cuadruplicación de las detenciones de ICE.
Los traslados de ICE desde cárceles y prisiones, que representaban la mayoría de las detenciones de esa corporación antes de 2025, prácticamente se duplicaron.
Además, las detenciones callejeras aumentaron once veces. Eso incluye tanto las detenciones en barrios, como en tribunales de inmigración y en oficinas de campo de ICE durante controles rutinarios.
Los académicos refieren que las detenciones en la calle reflejan diversos tipos de aplicación de la ley. Las primeras y más visibles son las operaciones a gran escala en varias ciudades de Estados Unidos que comenzaron en junio de 2025 en Los Ángeles.
Estas operaciones dieron lugar a miles de detenciones en Los Ángeles, Washington D. C., Chicago, Minneapolis-St. Paul y otras ciudades.
Sin embargo, las detenciones en estas operaciones de gran repercusión representaron solo una pequeña proporción del total de aseguramientos a escala nacional.
También se produjeron detenciones en el resto del país a un ritmo elevado. De hecho, las detenciones en Minneapolis representaron solo alrededor del 15 % del total nacional, incluso en la semana en que alcanzaron su punto máximo.
Los investigadores destacan que no solo aumentó el número de personas detenidas, sino que también dificultó su liberación.
Antes de esta administración de Trump, el ICE solía liberar a personas detenidas con probabilidades razonables de ganar sus casos y si no las liberaba directamente, un juez de inmigración a menudo les concedía la libertad bajo fianza. Ambas decisiones estaban en manos del Poder Ejecutivo.
Ahora el ICE prácticamente no libera a nadie antes de una decisión final de deportación y la administración también ha hecho mucho más difícil para los jueces de inmigración liberar a personas otorgando fianza.
Los académicos recuerdan que el 8 de julio, el ICE emitió una guía que sugiere que cualquier persona que hubiera ingresado al país sin inspección (es decir, entre puertos de entrada) no es elegible para fianza, independientemente del tiempo que hubiera vivido en los Estados Unidos. El 5 de septiembre, la Junta de Apelaciones de Inmigración llegó a la misma conclusión en una decisión que obligó a los jueces de inmigración.
A eso le siguió una avalancha de peticiones de hábeas corpus (casos presentados en tribunales federales de distrito para buscar la liberación de no ciudadanos de la detención ilegal) y muchos tuvieron éxito. Sin embargo, las liberaciones por hábeas corpus representan un número pequeño en la escala de detención actual.
Por otra parte, las estadísticas muestran que, en la medida que disminuye el número de personas detenidas, aumenta el número de deportados.
La probabilidad de liberación dentro de los 60 días posteriores al ingreso ha disminuido de 16 % a 5 % y la probabilidad de deportación dentro de los 60 días ha aumentado del 56 % al 63 %.
Sin embargo, estas cifras no reflejan la magnitud del cambio, ya que al mismo tiempo que disminuían las liberaciones aumentaba el porcentaje de personas detenidas que habrían sido liberadas bajo administraciones anteriores.
Por lo tanto, la disminución en la tasa de liberación fue aún más drástica para las personas que con mayor frecuencia eran liberadas en el pasado: aquellas que no habían sido condenadas por ningún delito y que carecían de una orden de expulsión definitiva previa.
La tasa de liberación para este grupo cayó del 35 % al 7 %, una reducción de más de tres cuartos y la tasa de expulsión en un plazo de 60 días se duplicó (del 26 % al 52 %).
En el pasado, la fianza actuaba como una válvula de escape en el sistema, impidiendo los casos de deportación contra personas —como aquellas sin antecedentes penales— que eran liberadas y que a menudo obtenían el derecho a permanecer en los Estados Unidos. La fianza ya no cumple esa función.
El análisis llama la atención sobre lo que pasa con las personas sin antecedentes penales. En el pasado solían ser puestas en libertad bajo fianza; sin embargo, eso cambió en 2025. La liberación dentro de los 60 días posteriores al arresto, común para las personas sin antecedentes penales que no tenían una orden de expulsión antes del arresto durante los últimos seis meses de la administración Biden (35 %), se volvió rara (7 %).
La tasa de deportación dentro de los dos meses posteriores al arresto se duplicó para este grupo, al pasar del 27 % al 57 %.
Los académicos destacan que quizás debido a la menor tasa de liberación, muchas más personas optaron por abandonar sus casos: las salidas y retornos voluntarios se multiplicaron por 28.
Las Cortes de Migración de Estados Unidos continúan saturadas
Por otra parte, la acumulación de casos en los tribunales de inmigración de Estados Unidos ha alcanzado niveles récord, con casi cuatro millones de casos de deportación pendientes, lo que agrava los problemas que han desbordado a los tribunales.
Según el Instituto de Política Migratoria (MPI por sus siglas en inglés), dado que un solicitante de asilo tarda un promedio de cuatro años en obtener una audiencia, estas demoras están socavando los objetivos tanto del sistema de asilo como del sistema de control de la inmigración de Estados Unidos.
Del 1 de octubre de 2025 al 31 de mayo de 2026, los tribunales de migración estadounidenses recibieron 360,658 casos nuevos. En ese mismo lapso resolvieron 583,597.
A finales de mayo de 2026, había tres millones 341,899 casos activos pendientes de resolver. Dos millones 319,449 inmigrantes habían presentado solicitudes formales de asilo y estaban en lista de espera de audiencia o resoluciones.
Según los registros judiciales sistematizados por la Cámara de Acceso a Registros Transaccionales (TRAC por sus siglas en inglés), solo 1.8 % de los nuevos casos recibidos entre octubre de 2025 y mayo de 2026 solicitaban órdenes de deportación basadas en alguna presunta actividad delictiva del inmigrante, además de una posible entrada ilegal.
Tan solo en mayo de 2026 se emitieron 75,497 resoluciones de las cuales 56,471 fueron órdenes de expulsión, 7,316 autorizaciones de salida voluntaria, con lo cual fueron deportadas 84.5% de las personas involucradas en esos juicios.
Entre octubre de 2025 y mayo de 2026, los inmigrantes mexicanos encabezan la lista de nacionalidades con mayor número de personas a las que se les ha ordenado la deportación con 102,354.
Todo ello forma parte del contexto en el que trascurren las vidas de los inmigrantes en Estados Unidos, donde, para miles de inmigrantes, el llamado “sueño americano” se ha transformado en un entorno marcado por el miedo, la incertidumbre y el endurecimiento de la política migratoria.
Mexicanos fallecidos en custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en lo que va del segundo periodo de gobierno del presidente Donald Trump:
Personas fallecidas, fecha de defunción y causa reportada por la autoridad.
1.Abelardo Avellaneda Delgado
5 de mayo de 2025
Murió por una complicación médica cuando era trasladado de la cárcel del condado de Lowndes al Centro de Detención Stewart, en Georgia.
2. Jesús Molina Veya
7 de junio de 2025
Fue encontrado inconsciente en su celda del Centro de Detención Stewart, en Georgia con una ligadura en el cuello. Fue trasladado a un hospital donde murió.
3. Lorenzo Antonio Batrez Vargas
31 de agosto de 2025
Contrajo covid-19 durante su detención y presentó problemas respiratorios antes de ser encontrado sin signos vitales. Padecía diabetes.
4. Óscar Rascón Duarte
8 de septiembre de 2025
Falleció en el Centro Médico Banner Desert, en Arizona. Padecía Alzheimer en etapa avanzada, cáncer de riñón derecho y hepatitis C.
5. Ismael Ayala Uribe
22 de septiembre de 2025
Falleció en un hospital de California después de sufrir un paro cardiaco.
6. Miguel Ángel García Hernández
30 de septiembre de 2025
Murió por las heridas sufridas durante un tiroteo ocurrido en una instalación migratoria de Dallas.
7. Leo Cruz Silva
4 de octubre de 2025
Murió en una cárcel del condado de Ste. Genevieve, Missouri, donde fue encontrado con una sábana atada a su cuello.
8. Gabriel García Avilés
23 de octubre de 2025
Murió en un hospital de California a causa de un paro cardiaco.
9. Heber Sanchaz Domínguez
14 de enero de 2026
Fue encontrado colgado del cuello e inconsciente en el Centro de Detención Robert A. Deyton, en Georgia. Fue trasladado a un hospital, donde murió.
10. Alberto Gutiérrez Reyes
27 de febrero de 2026
Falleció después de ser trasladado desde un centro de detención a un hospital de California. Presentó dolor en el pecho y dificultades para respirar antes de morir.
11. Royer Pérez Jiménez
16 de marzo de 2026
Falleció en el Centro de Detención del condado de Glades, Florida. Fue encontrado inconsciente en su dormitorio. La agencia clasificó el caso como un suicidio.
12. José Guadalupe Ramos Solano
25 de marzo de 2026
Fue encontrado inconsciente en el Centro de Detención de Adelanto, California.
13. Jaime Alanís García
julio de 2025
Murió tras caer de un techo mientras huía durante una redada de ICE en un invernadero de California.
14. Silverio Villegas González
12 de septiembre de 2025
Falleció tras recibir un disparo de un agente de ICE durante una parada vehicular en Chicago.
15. Alejandro Cabrera Clemente
11 de abril de 2026
Murió en el Centro Correccional de Winn, Louisiana. Fue encontrado sin signos vitales en su celda y trasladado a un hospital, donde fue declarado muerto.
16. Félix Alcorta Rodríguez
19 de junio de 2026
Falleció mientras en el Centro de Detención del condado de Webb, Texas. Fue encontrado inconsciente y trasladado a un hospital, donde murió.
17. Lorenzo Salgado Araujo
7 de julio de 2026
Murió después de recibir disparos de un agente de ICE durante un operativo en Houston.
18. “Un ciudadano mexicano”
16 de julio de 2026
Fue atropellado durante un operativo de fuerzas federales contra inmigrantes en San Agustín, Florida.
Fuente: CNN en español.




