El Banco Central de Venezuela anunció el jueves una reconversión monetaria por el cual eliminó seis ceros a la moneda nacional, el bolívar, indicó el ente emisor en un comunicado leído por la televisión estatal.

La nueva reconversión, que entrará en vigencia el 1 de octubre, se autoriza en momentos que el país miembro de la OPEP sufre desde hace cuatro años una hiperinflación y enfrenta una recesión económica extensa.

"Este cambio de escala monetaria, que se apoya en la profundización y desarrollo de la economía digital en Venezuela constituye un hito histórico necesario en un momento en que el país comienza el cambio de la recuperación económica, tras la crisis productiva por el brutal ataque a nuestra economía, nuestra moneda nacional y la criminal aplicación de un bloqueo económico y financiero", indicó en un comunicado el Banco Central de Venezuela al informar de la decisión.

"La introducción del bolívar digital no afecta el valor de la moneda; es decir, el bolívar no valdrá ni más ni menos, sólo que para facilitar su uso se está llevando a una escala monetaria más sencilla", dijo el emisor.

En las tres reconversiones monetarias que ha efectuado el Banco Central en 13 años se han eliminado un total de 14 ceros al bolívar.

Con la nueva medida habrá una nueva familia de monedas y billetes cuya denominación más alta será de 100 bolívares, según lo indicado por el banco central.

"Ya saben: Quitarle 11 ceros en tres años a una moneda, es hacer las cosas más sencillas", escribió en su cuenta de Twitter el economista, Luis Oliveros.

Ante una aguda crisis de efectivo, las autoridades han presionado a bancos locales para que aceleren medios digitales de cancelación, pero el plan no ha avanzado tan rápido, por lo que en marzo, el emisor amplió el cono monetario y emitió nuevos billetes, siendo el más alto el de 1 millón de bolívares, que equivale a 0.25 dólares.

Los bolívares en efectivo dejaron de emplearse en compras de rutina y tres cuartas partes del papel moneda que circula en el país se usa para cancelar el transporte público, según estimaciones de las entidades financieras.

En ocasiones, muchos recurren a sus divisas para pagos en comercios y farmacias, en una dolarización desordenada de la economía venezolana, que surgió luego de que el gobierno flexibilizara los severos controles al sector privado.