Donald Trump prometió este martes a Reino Unido un importante acuerdo comercial posBrexit con Estados Unidos y bromeó con la primera ministra saliente, Theresa May, al decirle que debería quedarse para cerrar el trato, a pesar de que abandonará el cargo en los próximos días.

Agasajado por la Reina Isabel II en el primer día de su visita de Estado a Reino Unido, Trump se dedicó el martes a cuestiones políticas, con la posibilidad de que se reúna con los candidatos a suceder a May y que analice el papel de Huawei en la construcción de redes 5G.

Antes incluso de que el Air Force One aterrizara en suelo británico, Trump elogió a Boris Johnson y Nigel Farage, principales partidarios del Brexit, mientras que sus asesores pidieron que el próximo líder británico excluya a Huawei de la tecnología de telefonía móvil de próxima generación.

Huawei será protagonista de las conversaciones en Londres después de que el Gobierno británico pareció desafiar las demandas de la administración Trump al permitir que la compañía china desempeñe un papel limitado en la construcción de redes 5G.

"Tendremos un acuerdo comercial muy, muy sustancial. Será un acuerdo muy justo. Creo que es algo que ambos países queremos", dijo Trump a May en una reunión en St James Palace, la residencia oficial de la monarca británica.

"No sé exactamente cuáles son tus planes, pero quédate por aquí. Cerremos este acuerdo", añadió Trump a May, que renunciará como líder del Partido Conservador el viernes pero permanecerá como primera ministra hasta que se elija su sustituto.

May dijo que Reino Unido y Estados Unidos deben trabajar juntos para mantener unos mercados libres, justos y abiertos.

La visita de Estado fue presentada como una oportunidad para celebrar la "especial relación" de Reino Unido con Estados Unidos, fortalecer los lazos comerciales en un escenario posterior al Brexit y reafirmar la cooperación en seguridad.

Pero el fin del gobierno de May por el estancamiento del Brexit y la tendencia de Trump a ignorar las convenciones de la diplomacia moderna han hecho de este viaje una de las visitas de Estado menos convencionales de la historia británica reciente.

erp