El presidente Donald Trump indicó este domingo que trabaja con su homólogo chino Xi Jinping para encontrar una solución a la sanción impuesta por Estados Unidos al gigante de las telecomunicaciones ZTE, "a fin de que reanude rápidamente sus actividades".

"El departamento de Comercio recibió la orden de lograrlo!", tuiteó el mandatario estadounidense en relación a ZTE, cuya actividad fue gravemente perturbada por la decisión adoptada por Washington a mediados de abril de prohibir todas las exportaciones de componentes estadounidenses destinados al grupo de telecomunicaciones chino, por el término de siete años.

Trump aseguró que ya se han perdido "demasiados empleos en China" a causa de esta crisis.

ZTE, que en 2017 tuvo una facturación de 108.000 millones de yaunes (16.700 millones de dólares), dijo el miércoles que "las principales actividades del grupo (habían) cesado" tras la decisión estadounidense.

En cabeza en el desarrollo de la tecnología 5G (Internet móvil ultrarápido) en China y con más de 74.000 empleados, ZTE depende de los componentes fabricados en Estados Unidos para sus redes de fibra óptica. El grupo también monta microprocesadores estadounidense y usa el sistema operativo Android en sus teléfonos inteligentes.

Estados Unidos multó en marzo de 2017 con 1.200 millones de dólares a ZTE por violar su prohibición de exportar productos estadounidenses a Irán y Corea del Norte, sancionados por sus programas militares y violaciones de los derechos humanos.