El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió el domingo a Irán que "tenga cuidado", después de que Teherán anunciara que comenzará a enriquecer uranio a un nivel prohibido por el acuerdo de 2015 sobre su programa nuclear.

"Es mejor que Irán tenga cuidado, porque enriquece (uranio) por alguna razón, y no les diré cuál es esa razón. Pero no es buena. Mejor que tengan cuidado", dijo el mandatario a periodistas en Morristown, Nueva Jersey.

Por otra parte el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, amenazó a Irán con "más aislamiento y sanciones".

"La última ampliación de Irán de su programa nuclear conducirá a un mayor aislamiento y sanciones. Las naciones deben volver a la antigua política que prohibía el enriquecimiento al programa nuclear de Irán. El régimen iraní, equipado con armas nucleares, representaría una amenaza aun mayor para el mundo", tuiteó el secretario de Estado de Estados Unidos.

Se trata de la primera respuesta estadounidense al anuncio iraní del domingo sobre el enriquecimiento de uranio.

Está previsto que Pompeo hable el lunes por la mañana (13:15 GMT) ante la prensa, informó poco después el Departamento de Estado.

Irán reanudará el enriquecimiento de uranio 235 a un nivel de pureza superior al 3.67%, declaró poco antes a la prensa Behruz Kamalvandi, portavoz de la organización iraní de energía atómica, sin precisar el nuevo nivel.

La decisión solo apunta a salvar lo esencial del acuerdo nuclear suscrito en Viena en 2015, subraya Teherán.

En ese pacto, Irán se comprometió a no dotarse del arma atómica y a limitar su actividades nucleares a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales que asfixian su economía.

Bajo la presidencia de Trump, Washington rompió unilateralmente el acuerdo, firmado bajo el mandato de su predecesor demócrata Barack Obama.

Los otros países occidentales signatarios del texto también manifestaron su descontento a Irán por su anuncio.

Londres y Berlín llamaron a Teherán a desistir de su iniciativa. París dio cuenta a su vez de su "gran preocupación" y pidió a la república islámica que cese toda actividad "no conforme" al acuerdo de 2015.