Lo prometió durante su campaña y lo reafirmó cuando se convirtió en presidente electo: la seguridad será una de sus prioridades durante su gobierno.

El proyecto de presupuesto elaborado por el presidente Donald Trump incluye un fuerte aumento de 54,000 millones de dólares en los gastos de defensa, así como reducciones en programas nacionales y en ayuda a países extranjeros, informó la Casa Blanca.

Como consecuencia, el primer plan de gastos de la Presidencia de Trump no hará mella en los déficits presupuestarios nacionales, que ascienden a unos 500,000 millones de dólares.

Los datos fueron ofrecidos por funcionarios de la Casa Blanca durante una llamada telefónica a condición de no ser identificados. Rechazaron pedidos de los medios de permitir ser identificados, aun cuando el mismo Trump despotricó el viernes contra la prensa por usar fuentes anónimas.

El presupuesto de defensa y de las agencias nacionales será entregado en un reporte parcial al Congreso el mes próximo y luego vendrán propuestas sobre impuestos y otros programas.

El aumento en gastos de defensa, equivalente a 10% del monto actual, busca cumplir la promesa de campaña de Trump de afianzar los gastos militares. El funcionario presupuestario dijo que habrá profundos recortes en la asistencia extranjera y que la mayoría de las agencias nacionales tendrán que absorber reducciones de gastos. No dio detalles, pero es probable que el gobierno ponga en la mira a entidades que los republicanos desde hace tiempo quieren reducir, como la Agencia de Protección Ambiental.

Las propuestas preliminares para el año fiscal que comienza el primero de octubre están siendo enviadas a las agencias, que tendrán oportunidad de sugerir cambios en las directrices, como es tradición en el proceso presupuestario.

Una vez que el presupuesto sea enviado al Congreso a mediados de marzo, lo más seguro es que estalle una agria batalla política.

Los demócratas, e incluso algunos republicanos, se opondrán a grandes recortes en las agencias nacionales y toda ley para implementarlos tendrá que sobrevivir a las tácticas dilatorias amenazadas por los demócratas en el Senado. La posibilidad de una parálisis del gobierno es real.

El presupuesto del presidente Trump no hará modificaciones significativas a la Seguridad Social ni al Medicare, dijo una fuente oficial.

La noticia sobre las prioridades presupuestarias surge justo un día antes de que Trump realice su primer discurso ante ambas cámaras del Congreso.

El proyecto de presupuesto cubre el año fiscal que comienza el 1 de octubre, pero primero se debe cumplir con el plazo del 28 de abril para concluir los proyectos de gastos del año fiscal actual, del 2017, que está casi por la mitad y cualquier estancamiento político podría llevar a un cierre del gobierno en esa fecha también.

Trump revela que la seguridad es el eje central de su gobierno.