El Tribunal Constitucional de España ordenó suspender la sesión del Parlamento catalán programada para la próxima semana, durante la cual el gobierno regional pretende declarar la independencia y agravar la peor crisis política que ha tenido el país en décadas.

En otras ocasiones, las autoridades catalanas han ignorado las órdenes del Tribunal Constitucional, por lo que no estaba claro si realizarán la sesión del lunes y si todas las partes asistirían.

La Corte dijo que su orden podría ser apelada, pero advirtió también a la presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, y a otros líderes legislativos que podrían ser procesados por no detener la sesión.

Momentos antes, el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, instó al presidente catalán Carles Puigdemont a que cancele los planes de declaración de independencia y “evitar que se produzcan males mayores”.

En una entrevista con la agencia noticiosa española EFE, Rajoy dijo que la mejor solución en Cataluña “es la pronta vuelta a la legalidad y la afirmación a la mayor brevedad posible de que no va a haber una declaración unilateral de independencia”.

Los Mossos, en la mira

El jefe de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, declaró  ante la jueza de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela, como investigado por los sucesos del 20 de septiembre. Ese día, miles de personas se agolparon ante el Departamento de Economía de la Generalitat para protestar por las detenciones de los organizadores del referéndum ilegal. Las protestas derivaron en altercados que obstaculizaron la labor de los guardias civiles y de la secretaria judicial.