Oakland. UN HOMBRE armado abrió fuego en una universidad cristiana de California, ayer, matando al menos a siete personas e hiriendo a tres más antes de ser capturado horas más tarde en un centro comercial en una ciudad cercana, anunciaron las autoridades.

El tiroteo ocurrió a media mañana en la Universidad de Oikos, en Oakland, expuso la policía. Imágenes en la televisión mostraron como los agentes de policía invadieron el edificio ubicado cerca del aeropuerto de Oakland.

También revelaron a las víctimas ensangrentadas en camillas mientras eran subidas en ambulancias. Varios cuerpos cubiertos con sábanas fueron colocados afuera de la escuela.

La policía cree que el tirador actuó solo, a pesar de que no han dado a conocer un posible motivo.

Cynthia Perkins, vocera de la policía, anunció ayer por la tarde que la cifra de muertos era de siete. No dio a conocer otros detalles sobre las víctimas.

La oficial de policía, Johnna Watson, expuso que el sospechoso era un hombre asiático de unos 40 años que fue puesto bajo custodia en un centro comercial en la ciudad vecina de Alameda. No quiso confirmar si se trataba de un estudiante.

El pastor Jong Kim, quien fundó la escuela hace unos 10 años, comentó para el Oakland Tribune que el asesino era un estudiante de enfermería que ya no estaba matriculado. No sabía si el tirador había sido expulsado o abandonó los estudios.