Algunas pequeñas partes de restos humanos no identificados recuperadas de los atentados contra el Pentágono y en Shanksville, Pensilvania, el 11 de septiembre del 2001 fueron tirados en un relleno sanitario, reconoció ayer el Departamento de Defensa de EU.

Se trató de la primera vez en la que el Pentágono ha manifestado que algunos restos de las víctimas del 11 de septiembre que fueron llevados a la morgue de la base aérea de Dover, fueron tirados después a un vertedero.

En noviembre, el Washington Post reveló por primera vez que durante años el depósito de cadáveres de Dover se había deshecho de partes de los restos de soldados muertos en Irak y Afganistán al incinerarlas y tirarlas en un vertedero de Virginia. Dicha práctica involucró partes del cuerpo no identificadas o no reclamadas, y no se dio a conocer el hecho a los familiares de los soldados.

La Fuerza Aérea admitió más tarde que había arrojado entre el 2003 y el 2008 los restos incinerados de al menos 274 efectivos.

El martes, una nueva revisión del Departamento de Defensa a las operaciones mortuorias en Dover, reveló que varias porciones de restos recuperados de los ataques del 11 de septiembre en el Pentágono y en Shanksville también terminaron en vertedero.

La revisión no cuantificó el número de restos eliminados de esta manera. Se dijo que los restos No pudieron someterse a pruebas o ser identificados , porque al parecer eran demasiado pequeños para permitir el análisis de ADN.