La remoción del jefe de la estatal Petrobras de Brasil por decisión del presidente Jair Bolsonaro no es un buen augurio para la mayor economía de Latinoamérica, dijo el jueves la agencia de calificación de crédito Fitch, aunque el asunto no afectará de inmediato el perfil de deuda del país.

"No es una buena señal", dijo Shelly Shetty, codirectora de la división de perfiles de riesgo de América, durante una videoconferencia. "Muestra que Brasil puede ser propenso a dar un paso hacia adelante y dos hacia atrás". La moneda, acciones y bonos de Brasil se derrumbaron el lunes luego de que Bolsonaro anunció la salida de Roberto Castello Branco de la directiva de Petrobras, después de semanas de discusiones acaloradas sobre la fijación de los precios de los combustibles.

Respecto a si el conflicto podría impactar en la calificación crediticia de Brasil de "BB-", lo cual ya podría considerarse como una advertencia, Shetty afirmó: "Queremos tener más claridad y esperar para ver cómo se disipa el polvo luego de lo sucedido". "Un asunto clave para la nota de deuda es el panorama de reformas", expresó.

El presidente ejecutivo de Petrobras, Roberto Castello Branco, se mantendrá en el cargo hasta el final de su mandato, en marzo, tal como el resto de la gerencia, dijo el jefe de la petrolera a analistas el jueves. Castello Branco indicó que trabajará para garantizar una transición "fluida".

Tras el anuncio de Bolsonaro, los fiscales del tribunal federal de cuentas de Brasil, conocido como TCU, buscaron impedir que la petrolera estatal Petrobras reemplace a su director ejecutivo.