A pesar de que las inversiones suecas en México son elevadas, así como las oportunidades de empleo y capacitación, todavía falta por hacer en incrementar el intercambio entre ambos países, aseguró la embajadora de Suecia en México, Annika Thunborg.

“La relación entre México y Suecia es excelente, siempre hemos sido socios cercanos en las Naciones Unidas apoyando el Acuerdo de París sobre el cambio climático, los Objetivos de Desarrollo Sostenible para la Agenda 2030, y en el ámbito comercial. Con un enfoque en la innovación y la sustentabilidad vamos a fortalecer nuestras relaciones aún más”, destacó Thunborg durante la celebración del Día Nacional de Suecia.

La diplomática aseguró que el conocimiento y experiencia de las empresas suecas pueden ser compartidos con México, desde sectores como ciudades inteligentes, energía, movilidad, salud, y más. Suecia invierte 3.6% de su PIB para la investigación y el desarrollo, la cifra más alta entre los países de la Unión Europea.

Con más de 130 años de relación diplomática y 115 años de relación comercial, el país escandinavo también quiere aumentar las relaciones comerciales con México. La actualización en curso del Acuerdo Global entre México y la Unión Europea es una oportunidad en beneficio de ambas economías. Alrededor de 150 empresas suecas tienen presencia en territorio mexicano.

Entre el 2008 y el 2018 el intercambio comercial fue de 12,500 millones de dólares superando en casi cada año, salvo en el 2009 un año de recesión mundial, la cantidad anual de comercio total de 1,000 millones de dólares.

Sin embargo, hay retos para México ya que la balanza comercial es deficitaria. En el 2018 el comercio total alcanzó 1,160 millones de dólares, de los cuales10.6% (124 millones de dólares) fueron las exportaciones de México a Suecia, mientras que 89.3% (1,000 millones de dólares) fueron las exportaciones de Suecia hacia México.

Por su parte, Bernardo Aguilar, Director general para Europa en la Secretaría de Relaciones Exteriores, resaltó el liderazgo de Suecia en innovación y los desafíos globales.

“Suecia es un ejemplo de la cooperación entre la academia, el gobierno y la iniciativa privada, el modelo de la triple hélice es algo que sería muy importante poder tener en México para promover el desarrollo”, dijo.

Ejemplos compartidos 

En el marco de la celebración también se realizó el seminario Innovación, el Sector Financiero y la Agenda 2030: Contribuyendo al Desarrollo Sostenible, para discutir temas cruciales para Suecia, México y el resto del mundo, los tres paneles de discusión se centraron en cómo cambiar los flujos financieros para apoyar este tipo de desarrollo; historias de éxito de startups suecas en Fintech y la inversión en startups de tecnología en México.

Asimismo, especialistas coincidieron en que en México hay capacidad y es viable invertir en sustentabilidad y Responsabilidad Social Empresarial.

También coincidieron que el sistema financiero puede desempeñar un papel de liderazgo en la asignación de inversiones a empresas y proyectos sostenibles y, por lo tanto, acelerar la transición hacia una economía circular, más baja en carbono.

Suecia se ha empeñado en la implementación de la sustentabilidad como eje en la gran mayoría de sus políticas en los sectores públicos, privados y en la forma de vida de sus ciudadanos. Las Tecnologías Financieras (fintech) han sido adoptadas por la población desde hace más de una década, por ejemplo el desmantelamiento de las oficinas bancarias en sustitución de banca telefónica e internet a principios del Siglo XXI. Esto ha llevado a que actualmente muchos negocios no aceptan efectivo.

Actualmente, las fintech están presentes en México para resolver, facilitar y hacer más eficientes ciertas actividades. Pagos con dispositivos móviles se pueden realizar en puestos de los mercados de la Ciudad de México, y México tiene una nueva legislación para el sector Fintech que se está desarrollando rápidamente, no obstante, todavía falta regulación y capital, reflexionaron.