El Gobierno sueco pospondrá hasta el 3 de mayo, como mínimo, la relajación prevista de algunas restricciones por la pandemia de Covid-19, en el marco de una grave tercera ola del virus, dijo este miércoles el primer ministro Stefan Lofven, que sin embargo se abstuvo de introducir nuevas medidas.

"La situación es grave", dijo Lofven en una conferencia de prensa. "La propagación de la infección está en un nivel alto".

La agencia sanitaria pidió el martes al Gobierno que pospusiera la suavización prevista, que incluía el aumento del límite de visitantes a los parques de atracciones, los conciertos y los partidos de fútbol.

Suecia ha tomado un camino diferente al de la mayoría de los países durante la pandemia, optando por no aplicar confinamientos, aunque ha incrementado gradualmente las restricciones, todavía voluntarias, a las reuniones públicas y las actividades sociales.

El país registró el miércoles 8,441 nuevos casos y 35 muertes. Los casos han aumentado considerablemente en las últimas semanas, hasta alcanzar los niveles registrados por última vez en diciembre, mientras que las muertes se han mantenido en un nivel relativamente bajo.

Estamos recibiendo informes de una situación tensa en la asistencia sanitaria. En muchas regiones, la propagación de las infecciones está aumentando drásticamente", dijo el director general de la Agencia Sueca de Salud, Johan Carlson.

En un país de 10 millones de habitantes se han producido más de 13,000 muertes relacionadas con la enfermedad. Tiene una tasa de mortalidad per cápita muy superior a la de sus vecinos nórdicos, pero inferior a la de la mayoría de los países europeos que optaron por el confinamiento.