París. Dominique Strauss-Kahn, exjefe del Fondo Monetario Internacional (FMI) y alguna vez el principal candidato para convertirse en Presidente de Francia, se enteró la noche del lunes de que iba a ser sometido a una investigación acerca de las acusaciones en torno a que él ayudó a facilitar las prostitutas para fiestas sexuales a las que asistió en Washington, París y otros lugares.

Los cargos preliminares, presentados en la ciudad de Lille, al norte de Francia, marcaron otro sórdido capítulo en la rápida caída del político del Partido Socialista. Hasta el pasado mayo había sido considerado como el principal candidato –y probable ganador– en contra del presidente Nicolas Sarkozy en las elecciones presidenciales de Francia, programadas para el 23 de abril y 6 de mayo.

La acción legal en Lille es independiente a los cargos de asalto sexual presentados contra Strauss-Kahn, en Nueva York, el año pasado. Aunque los cargos fueron retirados posteriormente, Strauss-Kahn todavía enfrenta una demanda civil por las acusaciones de la recamarera Nafissatou Diallo, quien argumenta que fue violada por Strauss-Kahn en un hotel de Manhattan­, mientras hacía la limpieza de su habitación.

El juez Douglas McKeon está programado para escuchar hoy en un tribunal del Bronx los argumentos, de Strauss-Kahn en los que afirma que Diallo debe desistir en su demanda ya que él contaba con inmunidad diplomática durante su periodo como Director del FMI. Pese a que tenía un pasaporte diplomático en ese momento, Strauss-Kahn no invocó esta defensa durante el procedimiento por los cargos de asalto sexual.

Los cargos preliminares en Lille – procuración y contratación de los servicios sexuales como parte de un grupo de conocidos en la ciudad– significaron que los magistrados locales llegaran a la conclusión de que la conducta de Strauss-Kahn, junto con la de los demás, debe ser investigada más a detalle con miras a llevarlo a juicio. Los cargos no significan que fue acusado de ser el empleador de las prostitutas o lucrar con su trabajo. Luego de estos cargos preliminares fue liberado bajo fianza.

Bajo la ley francesa la prostitución es tolerada, pero la procuración de los servicios sexuales es un delito que se castiga con hasta 20 años de prisión, lo que significa que en teoría Strauss-Kahn podría correr el riesgo de ir a la cárcel.