Londres.- El mediador internacional para Siria, Lajdar Brahimi, advirtió que a menos que se ponga fin a la crisis, el país árabe corre el riesgo de convertirse en una "nueva Somalia", en un Estado fallido, vacío de poder y con presencia de milicias.

En una entrevista con el diario panárabe "Al Hayat", publicada este martes, el enviado especial de las Naciones Unidas (ONU) y la Liga Árabe expresó su temor de que el conflicto en Siria se prolongue por años y se agrave, al grado en que colapse por completo el Estado.

El veterano diplomático argelino, quien fue nombrado mediador para Siria en agosto pasado en sustitución de Kofi Annan, descartó la posibilidad de que el país árabe caiga en divisiones étnicas o religiosas a consecuencia del conflicto.

"La gente habla del riesgo de partición en Siria, pero yo no lo aprecio. Lo que me da miedo de este empeoramiento (de la crisis) sea el colapso del Estado y que Siria se convierta en una nueva Somalia", destacó al diario egipcio.

El enviado internacional, quien busca poner fin a más de 19 meses de conflicto en Siria que ha cobrado más de 36,000 vidas, recordó que Somalia, un país del Cuerno de África, carece de Estado y un gobierno efectivo desde el inicio de la guerra civil de 1991.

"Pienso que, a menos que este tema sea abordado de manera apropiada, el peligro es que se produzca la 'somalización' de Siria, es decir el colapso del Estado y la emergencia de señores de la guerra y milicias enfrentadas, el riesgo es muy grande", agregó Brahimi,

El mediador internacional consideró que hace falta iniciar un proceso político que lleve a un amplio cambio en Siria, que responda a las aspiraciones del pueblo sirio y evite la prolongación interminable del conflicto

"Todo el mundo debe hacer frente a una verdad amarga, difícil y espantosa: que en las crisis de este tipo, si no se actúa correctamente en el día a día, pueden durar un año, dos años e incluso más", agregó.

Brahimi reveló que trabaja en busca una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de la ONU, basada en las directrices para una transición política, cómo se acordó en la Declaración de Ginebra de junio pasado por el llamado grupo de acción para Siria.

Pese a los esfuerzos del mediador internacional, los combates, atentados, bombardeos y actos de violencia prosiguieron este martes en y cerca de Damasco, así como en otras ciudades del país, como Homs, Alepo e Idlib.

El Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), un grupo de activistas basado en Reino Unido, informó que siete personas murieron este martes en la provincia de Homs a consecuencia de una serie de bombardeos del régimen sirio.

De acuerdo con un reporte de OSDH, aviones de combate sirios bombardearon bastiones de la oposición en los suburbios capitalinos de Douma y Muadhamiya, causando un sin número de muertes, que se suman a los más de 200 fallecidos en la jornada del pasado lunes.

En tanto, la agencia oficial Sana informó que hombres armados dispararon contra a Mohammed Osama Lahm, hermano del presidente de la Asamblea del Pueblo (Parlamento), cuando se dirigía a trabajar en el distrito de Midan de Damasco.

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