El ambiente se enrareció demasiado en la sala de prensa de la Casa Blanca por la tarde. El vocero Sean Spicer se enfrentó con un conjunto de dudas de los líderes del Congreso de ambos partidos sobre las reclamaciones de Trump a Obama sobre el supuesto espionaje que implementó en su torre empresarial de Nueva York.

En un momento dado, Spicer pasó varios minutos leyendo tesis que reforzaban lo dicho por Trump.

Por lo pronto no hay indicios de que la Torre Trump fuera objeto de espionaje por parte del gobierno federal antes o después de las elecciones presidenciales del 2016, aseguraron los dos miembros de mayor rango en la Comisión de Inteligencia del Senado, lo que contradice de manera directa las acusaciones del presidente Trump.

Spicer comentó a los periodistas que hay que esperar aún dos semanas más ya que el Departamento de Justicia así lo solicitó.

Sin embargo, dos senadores fueron enfáticos sobre la inexistencia de la pruebas: con base en la información que tenemos disponible, no vemos indicios de que la Torre Trump haya sido objeto de espionaje por ningún elemento del gobierno de Estados Unidos, ya sea antes o después de las Elecciones del 2016 , indicaron los senadores Richard Burr, republicano de Carolina del Norte, y Mark Warner, demócrata de Virginia, en un escueto comunicado conjunto.

No quedó esclarecido de inmediato el motivo que provocó el comunicado de los senadores.

Burr y Warner fueron algunos de los ocho líderes del Congreso que fueron informados el viernes por el director del FBI, James Comey. Los senadores se unieron a un creciente grupo bipartidista de legisladores que han disputado de manera pública las acusaciones de Trump, realizadas en una serie de tuits hace más de dos semanas. El mandatario acusó al expresidente Barack Obama de intervenir los teléfonos en su rascacielos de Nueva York y comparó el incidente con el Watergate.

En una entrevista el miércoles con Fox News, Trump dijo que se enteró de las supuestas intervenciones por reportes noticiosos que se referían a comunicaciones interceptadas, a pesar del hecho de que él y sus asesores han criticado públicamente las noticias acerca de que las agencias del gobierno indagan los contactos entre personas cercanas a Trump con funcionarios rusos.

Trump dijo que habrá algunos temas muy interesantes que saldrán a relucir en las próximas dos semanas .

Previamente el jueves, el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, de Wisconsin, también arremetió contra las acusaciones. Ya dejamos claro eso , y agregó que recibió un informe en el que no había evidencia para respaldar las acusaciones por parte de Trump.

El miércoles, el secretario de Justicia, Jeff Sessions, dijo que no le ha dado a Trump motivo alguno para creer que fue intervenido por el gobierno del presidente Obama. El representante republicano Devin Nunes, presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, dijo que no ha visto información alguna que sustente las acusaciones. Insinuó que la afirmación de Trump, no debe tomarse de manera literal.

¿Van a tomar esos tuits de manera literal? preguntó Nunes. De ser así, evidentemente el presidente se equivocó .